Dos hombres quedaron bajo investigación por un raid de robos con inhibidores en Rosario y la región, donde apuntaron principalmente a camionetas estacionadas y se movilizaban en un VW Gol con pedido de secuestro.
Días atrás, la Justicia imputó a dos rosarinos por una serie de hurtos cometidos en Fisherton, Roldán y Cañada de Gómez. Según la investigación, los sospechosos recorrían esas zonas con un VW Gol robado y adulterado, y usaban inhibidores para bloquear el cierre centralizado de vehículos.
La maniobra apuntaba a camionetas estacionadas: una vez que sus dueños se alejaban, los ladrones abrían las puertas sin forzar cerraduras y se llevaban dinero en efectivo, cheques, herramientas y distintos elementos de valor. La modalidad es conocida en la región y encendió nuevas alertas entre fiscales y fuerzas de seguridad.
El auto que usaban tenía pedido de secuestro: había sido robado en Ciudad Evita, en la provincia de Buenos Aires. Además, presentaba números de motor y chasis adulterados, un indicio clásico de vehículos destinados a actividades delictivas.
La investigación permitió vincular el vehículo con varios episodios registrados en un lapso de apenas 48 horas. Los dos hombres quedaron en prisión preventiva por seis meses, acusados de hurto simple, hurto calificado, resistencia a la autoridad y encubrimiento.
Investigación por la banda de robos con inhibidores
Los dos acusados quedaron vinculados a distintos hechos en la ciudad de Rosario y en localidades cercanas. Mientras, avanza la recopilación de cámaras de seguridad, peritajes sobre el VW Gol y el análisis de denuncias de víctimas que detectaron faltantes en sus vehículos sin signos de violencia.
Los investigadores no descartan que haya más personas involucradas en la banda de robos con inhibidores, ni que el mismo auto y la misma modalidad se hayan usado en otros hechos aún no denunciados o en trámite.
