La Cámara de Diputados de Santa Fe dio un nuevo paso con la ley contra cuidacoches, al aprobar cambios que redefinen cómo se controlará esta actividad en toda la provincia.

La Cámara de Diputados de Santa Fe dio un nuevo paso con la ley contra cuidacoches al aprobar cambios que redefinen cómo se controlará esta actividad en toda la provincia. Tras un intenso debate, los legisladores aprobaron con modificaciones el proyecto que busca regular y limitar a los conocidos como “trapitos” y ahora la iniciativa vuelve al Senado para su revisión final.
Uno de los puntos centrales de la reforma es que el control de la actividad quedará en manos de los municipios y comunas. Serán los gobiernos locales los que definan reglas, autorizaciones y posibles sanciones en sus ciudades. Además, el texto incorpora un abordaje social, luego de los cuestionamientos planteados por la Iglesia y organizaciones que advertían sobre el impacto de la ley en personas en situación de vulnerabilidad.
En ese sentido, la norma promueve que, junto a las medidas de control, se impulsen políticas de inclusión laboral, acompañamiento social y derivación a programas estatales para quienes hoy dependen de los aportes en la vía pública.
Con esta media sanción y el regreso del texto al Senado, el oficialismo y la oposición buscan cerrar un marco legal que responda a los reclamos de seguridad urbana, pero que también contemple la realidad económica que empuja a muchas personas a ser cuidacoches.
Ahora será la Cámara alta la que deberá definir si ratifica los cambios o insiste con la versión original. Hasta que eso ocurra, la ley contra cuidacoches seguirá en debate en Santa Fe.




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