Diez policías de Rosario quedaron imputados por tentativa de homicidio tras un operativo realizado el 27 de mayo de 2024 en Larrechea al 1900, donde un hombre terminó prendido fuego y con secuelas gravísimas.

Los agentes fueron llevados este martes a audiencia imputativa por el fiscal Pablo Socca, quien les atribuyó un ataque coordinado contra la víctima durante un procedimiento policial que derivó en un escenario extremo de violencia institucional.
Según la acusación, el hombre terminó con quemaduras y lesiones irreversibles luego de ser rociado y prendido fuego en el marco del operativo. La investigación apunta a que la agresión no fue un exceso aislado, sino una maniobra conjunta de los diez efectivos.
Amenazas y silencio forzado tras el operativo
En la audiencia, Socca señaló especialmente a David Zeballos, señalado como principal agresor, y a su compañero Omar Cabral. Ambos, de acuerdo al expediente, presionaron a los otros demorados para que declararan en línea con la versión policial.
Los testigos relataron que Zeballos y Cabral se presentaron como “re sicarios” y advirtieron que podían hacer lo que quisieran porque eran policías. Esa frase, para la fiscalía, revela el clima de amedrentamiento que rodeó el caso desde el primer momento.
El hecho, ocurrido en una vivienda de Larrechea al 1900, se transformó en uno de los episodios más graves de violencia policial recientes en Rosario y podría derivar en penas muy altas si se confirma la calificación de tentativa de homicidio.





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