La autopsia realizada al cuerpo de Gabriela Banach, histórica militante Lgbt de 47 años, confirmó que murió por un golpe fatal en la cabeza y reabre el debate sobre los crímenes de odio en Rosario.

El hallazgo se produjo en un departamento de Cerrito al 630, en pleno macrocentro rosarino, donde vecinos alertaron por movimientos inusuales y la ausencia de Gabriela. Personal policial y médico constató su muerte en el lugar.
De acuerdo al preinforme forense, la víctima sufrió un traumatismo de cráneo que le provocó la muerte y presentaba además otras lesiones en distintas partes del cuerpo. Con estos datos, la investigación se centra en reconstruir sus últimas horas.
Hipótesis del crimen y análisis de cámaras
La fiscalía ordenó relevar las cámaras de seguridad de la cuadra y de edificios linderos para identificar quiénes ingresaron y salieron del departamento. También se toman testimonios a vecinos que escucharon ruidos y notaron movimientos extraños.
Organizaciones de diversidad sexual recalcaron que no se trata de un hecho de inseguridad más. “Hablamos de un crimen de odio”, señalaron, al remarcar la trayectoria militante de Gabriela y exigir una investigación con perspectiva de género y diversidad.
Referentes del colectivo Lgbt convocan a mantenerse en alerta y acompañar a la familia y amistades de Gabriela en el pedido de justicia. Mientras tanto, la causa avanza a la espera del informe de autopsia definitivo y de los resultados del análisis de las cámaras.





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