La Justicia dictó prisión preventiva por seis meses para la mamá de Ángel y su pareja, acusadas por el homicidio del niño, en una causa que avanza bajo estricta reserva y con fuertes medidas para evitar fugas y maniobras que puedan frenar la investigación.

Resolución judicial y argumentos de la medida
La decisión fue tomada por el juez Alejandro Soñis, tras la imputación formal de la madre del niño y de su pareja por el delito de homicidio. El magistrado hizo lugar al planteo de los fiscales del caso y ordenó que ambas permanezcan detenidas de manera preventiva durante un plazo de seis meses, mientras avanza la investigación.
De acuerdo a lo expuesto en la audiencia, el Ministerio Público de la Acusación sostuvo que existen riesgos procesales concretos, entre ellos peligro de fuga y posibilidades de entorpecimiento de la pesquisa. Sobre esa base, reclamó que las acusadas continúen privadas de su libertad para garantizar el desarrollo de todas las medidas probatorias pendientes.
El juez Soñis coincidió con la postura de los fiscales y remarcó que, por la gravedad del hecho y la expectativa de pena, una medida menos gravosa podría resultar insuficiente para asegurar su presencia en las próximas instancias del proceso penal.
El avance de la causa por el crimen del niño
En la audiencia de imputación, los representantes del Ministerio Público detallaron la acusación que pesa sobre la madre de Ángel y su pareja. Según surge de la investigación preliminar, ambas serían responsables del homicidio del niño, en un contexto que aún se encuentra bajo análisis y que requiere peritajes, declaraciones testimoniales y diversos informes técnicos.
Los fiscales explicaron que todavía restan diligencias clave para reconstruir las últimas horas de vida de Ángel y determinar con precisión la dinámica del hecho. También se espera la incorporación de estudios médicos y periciales que servirán para robustecer la acusación o, eventualmente, replantear la calificación legal.
En ese marco, la prisión preventiva por seis meses se consideró una herramienta necesaria para evitar presiones sobre testigos, destrucción de evidencia o cualquier maniobra que pudiera alterar el curso de la investigación. La medida será revisable si se modifican las circunstancias que la motivaron.
¿Qué puede pasar en los próximos meses?
Con las acusadas detenidas, la causa entrará en una etapa de profundización de pruebas. En ese período, el equipo fiscal buscará consolidar la responsabilidad penal de cada una, definir el rol que tuvieron en la muerte del niño y evaluar si corresponde avanzar hacia una elevación a juicio.
Al mismo tiempo, la defensa de la madre de Ángel y de su pareja podrá presentar planteos, pedir medidas complementarias y cuestionar la prisión preventiva, ya sea mediante nuevos pedidos de revisión o a través de recursos ante instancias superiores.
El caso generó un fuerte impacto social y volvió a poner en debate los mecanismos de protección de la niñez y las responsabilidades de los distintos organismos estatales frente a situaciones de violencia intrafamiliar. La continuidad del proceso penal y sus resultados serán clave para esclarecer lo ocurrido y fijar eventuales responsabilidades.




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