La investigación por el asesinato de Benjamín Scerra, el joven de 19 años hallado muerto en el monte Celulosa de Granadero Baigorria, sumó en las últimas horas datos forenses clave que refuerzan la hipótesis de un ataque brutal y planificado.

El fiscal de la causa, Aquiles Balbis, confirmó que el cuerpo presentaba más de 20 heridas de arma blanca y que existen indicios de que el cadáver habría permanecido refrigerado antes de ser abandonado en la zona conocida como monte Celulosa.
Balbis detalló que el hallazgo se produjo en un sector descampado de Granadero Baigorria, un área de difícil acceso donde ya se habían realizado intensos rastrillajes en días previos. El lugar fue rápidamente cercado por personal policial y de la Unidad de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, que trabajó varias horas en la escena.
De acuerdo a la primera evaluación forense, la cantidad y distribución de las puñaladas dan cuenta de un ataque prolongado y extremadamente violento. Los investigadores analizan si las heridas se produjeron en un mismo momento o si la víctima fue agredida en diferentes instancias antes de su muerte.
El fiscal indicó además que existen elementos para sostener que el cuerpo no fue dejado inmediatamente después del crimen. La sospecha de que el cadáver pudo haber sido conservado en frío antes de ser descartado en el monte Celulosa abre una nueva línea de investigación sobre el lugar donde se habría concretado el asesinato.
En el marco de la causa hay una persona detenida, vinculada a una pelea previa que habría mantenido con Benjamín Scerra. Los fiscales intentan determinar si ese conflicto fue el desencadenante directo del crimen o si forma parte de un contexto más amplio de amenazas y hostilidades.
Balbis también confirmó que se busca a un prófugo, señalado como el principal sospechoso y posible autor material de las puñaladas. Sobre esa persona pesa un pedido de captura, mientras se analizan testimonios y registros para reconstruir sus últimos movimientos.
Los investigadores relevan cámaras de seguridad de la zona y amplían la toma de declaraciones a familiares, amigos y conocidos de la víctima para reconstruir las últimas horas de Benjamín. El objetivo es precisar con mayor exactitud el momento del homicidio y el recorrido posterior del cuerpo hasta su aparición en el monte Celulosa.
En paralelo, el trabajo pericial se centra en obtener rastros útiles en el lugar del hallazgo, como huellas, restos biológicos o elementos descartados por los agresores. Cada indicio será contrastado con el historial de la víctima y de los involucrados ya identificados para avanzar en una imputación formal.
Una comunidad conmocionada y expectativa por avances
El crimen de Benjamín Scerra generó profunda conmoción en Granadero Baigorria y en toda el área metropolitana de Rosario. Vecinos y allegados siguen de cerca cada novedad de la causa y reclaman que se esclarezca el hecho cuanto antes, con todos los responsables identificados y sometidos a la Justicia.
Mientras se aguardan los resultados finales de la autopsia y otras pericias complementarias, la Fiscalía mantiene un hermetismo relativo para no entorpecer las medidas en curso. Sin embargo, se espera que en los próximos días haya nuevas audiencias y decisiones clave sobre la situación procesal del detenido y la búsqueda del prófugo.





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