Durante el último fin de semana en Rosario, los controles de alcoholemia dejaron un saldo preocupante: una parte importante de los vehículos fiscalizados terminó en el corralón por conductores que habían consumido alcohol.

Entre el feriado del 9 de Julio y el cierre del fin de semana largo se llevaron adelante 754 controles vehiculares en distintos puntos de Rosario. Como resultado, las autoridades municipales remitieron 61 vehículos al corralón, la tercera parte de ellos por alcoholemia positiva.
De ese total, 21 conductores fueron detectados manejando con alcohol en sangre por encima de lo permitido. En uno de los casos más graves, el test arrojó 2,21 gramos de alcohol por litro de sangre, más de cuatro veces el máximo establecido por la normativa vigente para quienes conducen vehículos particulares.
Los operativos se desplegaron aprovechando el aumento de la circulación por el fin de semana largo. El enfoque estuvo puesto en la prevención de siniestros viales y el cuidado de la vida en el espacio público. Los controles incluyeron test de alcoholemia, verificación de documentación obligatoria y condiciones de seguridad de los vehículos.
Alcoholemia y sanciones para quienes incumplen
Cuando se constata alcoholemia positiva, el vehículo es remitido al corralón municipal y se labran las actas correspondientes, que pueden implicar fuertes multas e inhabilitaciones para conducir. Desde el municipio insisten en que combinar alcohol y volante sigue siendo una de las principales causas de choques graves.
Las autoridades remarcan que los controles en Rosario continuarán de manera sostenida, tanto en fines de semana comunes como en feriados y eventos masivos.





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