La causa por el hacker que atacó a Marcelo D’Alessandro y Diego Santilli sumó un nuevo capítulo. La Justicia porteña unificó las penas mientras en Comodoro Py avanza una investigación federal por presunta asociación ilícita.

La magistrada en lo Penal de la Ciudad de Buenos Aires, María Araceli Martínez, unificó las condenas contra el especialista en informática delictiva. La resolución judicial impuso una pena única de tres años de prisión en suspenso para el imputado de origen misionero. Por consiguiente, esta nueva sanción absorbió el dictamen previo de treinta meses que el Tribunal Oral Federal Número Dos estableció originalmente.
Modalidad delictiva y reconocimiento de los hechos
Con respecto a los mecanismos delictivos, el infractor Elías Ezequiel Núñes Pinheiro admitió su culpabilidad para posibilitar el acuerdo de juicio abreviado. Los abogados defensores Marcos Kapko y Sebastián Noguera convalidaron los términos punitivos ante el Ministerio Público Fiscal de la jurisdicción capitalina. Asimismo, el procesado aceptó la realización obligatoria de ciento cincuenta horas de tareas comunitarias sin remuneración estatal para mantener la libertad condicional.
Por otra parte, las pericias tecnológicas comprobaron la unificación de los expedientes por intrusiones ilegales contra los dispositivos de dos referentes políticos. Las maniobras afectaron de forma directa las comunicaciones privadas del exministro de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, y del exlegislador Diego Santilli. De igual modo, la acumulación de causas unió las imputaciones por la obtención fraudulenta de perfiles de identidad y la destrucción maliciosa de pruebas.
Cruce de expedientes y frente federal abierto
Por su parte, la resolución de la jueza Martínez aconteció en un escenario institucional de extrema complejidad administrativa. Apenas seis horas antes de la firma, el magistrado federal Marcelo Martínez de Giorgi citó formalmente al informático a declaración indagatoria. La justicia de los tribunales de Comodoro Py evalúa la conexidad de estos episodios con una red estructurada de espionaje clandestino de alcance nacional.
En consecuencia, el proceso unificado en la órbita porteña no interrumpe el avance de la investigación mayor en los juzgados federales. El tribunal de primera instancia mantiene bajo la lupa las intrusiones simultáneas que sufrieron varios ministros de la Corte Suprema de Justicia. De esta manera, el imputado deberá afrontar nuevas audiencias virtuales durante las próximas semanas a pesar de la unificación lograda.





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