En el Chapare, Evo Morales permanece oculto en Lauca Ñ, rodeado por miles de cocaleros que lo resguardan de una orden de arresto pendiente.

En lo profundo del trópico de Cochabamba, en el pequeño poblado de Lauca Ñ, se oculta Evo Morales. Se mantiene atrincherado en un complejo que funciona como sede de la emisora Radio Kawsachun Coca. Para llegar hasta él, los visitantes deben atravesar varios anillos de seguridad custodiados por cocaleros armados con palos, lanzas y escudos improvisados. El control es estricto: cada persona y pertenencia se revisa antes de ingresar. La zona se ha transformado en un bastión donde la autoridad del Estado prácticamente no existe.
Dentro del recinto, Morales vive rodeado de símbolos de su pasado político: fotografías con líderes de izquierda, banderas y retratos que lo ensalzan. Aun así, su rutina está marcada por la vigilancia constante y el temor a una captura. Sus seguidores, que se cuentan por miles, han convertido el lugar en una especie de fortaleza civil. Ellos desfilan a diario mostrando su lealtad y afirman estar dispuestos a repeler cualquier intento de arresto.
¿Qué opinás?
— RLC Noticias (@rlcnoticias) August 19, 2025
📍 Evo Morales construyó una guardia custodiada por indígenas en el Trópico de Cochabamba.
🇧🇴 El exmandatario de Bolivia se aisló en ese lugar para evadir una orden de arresto, tras ser acusado de embarazar a una menor de edad durante su presencia.
ROSARIO LA… pic.twitter.com/poeq3G2PX4
El refugio no solo es un espacio físico, también es un punto de resistencia política. Los cocaleros del Chapare, región que Morales lideró durante décadas, lo defienden argumentando que Evo es perseguido por motivos políticos. Señalan que allí solo producen coca para usos tradicionales, aunque las denuncias internacionales destacan el desvío hacia el narcotráfico. En este contexto, el área se ha convertido en lo que críticos describen como “tierra de nadie”, donde rige más la lealtad a Morales que la ley boliviana.
Las denuncias por trata de personas y estupro mantienen vigente una orden de arresto. Sin embargo, la Policía no se atreve a irrumpir en Lauca Ñ, pues el riesgo de violencia es alto. Mientras tanto, Morales alimenta su relato de persecución y fortalece su imagen entre quienes aún lo consideran su único líder.




Comentarios