Un informe de Felaban reveló que Argentina encabeza el ranking de morosidad bancaria en América Latina con un 7,3 por ciento de irregularidad. El indicador supera con amplitud la media regional del 2,78 por ciento registrado al primer trimestre.

Un reciente informe técnico de la Federación Latinoamericana de Bancos reveló serias dificultades en el mercado crediticio nacional. Las entidades financieras del país registraron el nivel de mora más elevado entre 16 naciones evaluadas en América Latina. Durante el primer trimestre de este año, la cartera en situación irregular alcanzó un 7,3%, superando ampliamente la media regional de 2,78%.
Profundidad crediticia e impacto de la inflación
La entidad bancaria internacional situó además al sistema local en el último lugar en cuanto al ratio crédito/PBI, con apenas un 14,3%. Esta cifra contrasta significativamente con el promedio continental del 47,3%, pese a leves mejoras observadas en los últimos dos años. Según los analistas, la elevada inflación anual de dos dígitos restringe fuertemente los incentivos para pedir u otorgar financiamiento privado.
Actualmente, las instituciones bancarias tradicionales manejan casi dos tercios de los $14 billones en préstamos en situación irregular. El tercio restante de los saldos impagos corresponde a las fintech y a proveedores de crédito no bancario como cadenas de electrodomésticos o mutuales. Mientras la cartera vencida en Brasil y Colombia registró 4,3% y 3,7%, República Dominicana presentó la tasa más baja con 1,1%.
Discusión sobre el respaldo financiero y la cobertura
El informe de Felaban indicó además que el índice de cobertura argentino se ubicó en un 84%, resultando inferior al 100% mínimo recomendado. La banca dominicana lideró este indicador con un 316%, seguida por Uruguay con 226% y Ecuador con 210%. En consecuencia, la escasa previsión local frente a los impagos incrementó los debates en torno al rol del Banco Central.
Aunque el financiamiento privado acompañó la recuperación económica posterior a la devaluación, el número de morosos alcanzó a cerca de 7 millones de ciudadanos. No obstante, el Poder Ejecutivo nacional descartó intervenir de forma directa tras catalogar el problema como un asunto entre privados. Por su parte, la oposición exige al Gobierno la implementación de medidas contundentes para proteger a las familias endeudadas.




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