La conservación adecuada de la comida es clave para prevenir infecciones digestivas y aprovechar al máximo sus nutrientes. Durante su participación en el programa Rosario La Ciudad en Vivo, la licenciada en nutrición Rocío, conocida en redes como “Nutriloca”, brindó una guía detallada sobre cómo organizar la heladera, congelar de forma segura y evitar conductas de riesgo habituales en el hogar.
Uno de los principales mitos que aclaró “Nutriloca” es la idea de que el frío esteriliza o frena de manera indefinida el deterioro de la comida. La heladera solo ralentiza la descomposición, por lo que no se debe sobrepasar el tiempo recomendado de guardado.
Mitos del freezer y pautas de congelado
Para un correcto uso del freezer, Rocío remarcó la importancia de:
- Fraccionar las preparaciones: Al cocinar en gran cantidad, conviene dividir el contenido en porciones individuales antes de enfriar.
- Controlar el tiempo a temperatura ambiente: No hay que dejar la comida cocida fuera de la heladera por más de dos horas.
- Rotular con fecha: Colocar etiquetas en bolsas y recipientes ayuda a consumir los alimentos dentro de su plazo óptimo y evita la pérdida de propiedades organolépticas (sabor, textura y aroma).
Almidones, bacterias y el peligro de guardar en el horno
Un punto crítico abordado durante la columna fue la manipulación de almidones cocidos, como el arroz y las pastas. Dejarlos a temperatura ambiente favorece la proliferación de bacterias como el Bacillus cereus, capaz de generar toxinas resistentes a la posterior cocción.
Sin embargo, enfriar adecuadamente estos carbohidratos trae beneficios nutricionales: al someter la papa, el arroz o los fideos al frío, se produce la retrogradación del almidón. Este proceso transforma parte de sus hidratos de carbono en almidón resistente, el cual actúa similar a la fibra alimentaria y aporta ventajas metabólicas.
Por último, la nutricionista advirtió de manera enfática que el horno nunca debe utilizarse como espacio de guardado de comida hecha, ya que el calor residual sumado al ambiente cerrado crea el entorno ideal para el desarrollo bacteriano.
Higiene, orden y temperatura de recalentado
Para garantizar un entorno seguro dentro del electrodoméstico, se aconseja:
- Mantener el orden interior: Ubicar cada tipo de alimento en su estante correspondiente y separar correctamente las frutas y verduras para evitar la contaminación cruzada.
- Realizar limpiezas periódicas: Mantener la higiene constante de las bandejas y paredes internas.
- Recalentar a temperatura suficiente: Al momento de consumir viandas guardadas, es indispensable recalentarlas hasta que el centro del alimento alcance una temperatura superior a los 75 °C, asegurando así la eliminación de microorganismos patógenos.