Ella tenía 34 años y cursaba un embarazo de seis semanas cuando fue vista por última vez en la ciudad de San Lorenzo y nunca más se supo de ella.

Este 18 de septiembre se conmemoran 12 años desde la última vez que se vió con vida a Paula Perassi. Su desaparición tuvo lugar en el año 2011, cuando recibió una llamada telefónica en su residencia alrededor de las 20 horas, y poco después salió pretextando buscar la tarea de uno de sus hijos. Nunca volvió.
Paula tenía 34 años, estaba casada con Rodolfo Ortiz y tenía dos hijos varones de dos y seis años. A medida que avanzaba la investigación, se descubrió que mantenía una relación sentimental con Gabriel Strumia, un empresario de 41 años de Puerto San Martín, y que se encontraba en las primeras semanas de embarazo.

Al día siguiente de la desaparición de Paula, su esposo presentó una denuncia, dando inicio a la investigación que incluyó el rastreo de llamadas, el análisis de redes sociales y el testimonio de una médica de Rosario, quien confirmó el embarazo.
A las pocas semanas de la desaparición, las pistas llevaron a Strumia, quien fue detenido e interrogado por la policía. En un principio negó la relación, pero luego terminó por admitirla. Sin embargo, doce años después, solo él y su esposa, Roxana Michl, fueron condenados por privar de la libertad a la víctima.

En mayo de 2019, el matrimonio había sido absuelto en primera instancia judicial debido a la falta de pruebas producto de una “investigación deficiente”. Sin embargo, en la revisión de ese fallo, la Justicia cambió de parecer, revocó la absolución de Strumia y Michl, y los declaró responsables de la desaparición de la mujer de San Lorenzo.
En febrero de 2022, Roxana Michl obtuvo el beneficio de la libertad luego de haber cumplido dos tercios de su condena. No obstante, el fallo impuso ciertas restricciones, como la prohibición de salir de la provincia de Santa Fe.



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