La Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) inició una reunión de su Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) para decidir si aumentará su tasa de interés de referencia en un nuevo intento por controlar la inflación.

En la última reunión de la FED en marzo, sus funcionarios pronosticaron que implementarían una suba más y luego dejarían las tasas sin cambios hasta el próximo año. Esos pronósticos se difunden una vez cada trimestre, por lo que no se actualizarán hasta junio. Siete de los 18 directores de la FED proyectaron que las tasas superarían el 5,1%, mientras que solo uno pronosticó una tasa más baja.
La atención de los inversores está centrada en las perspectivas que trazará la FED para los próximos meses y los indicios que pueda proyectar el presidente del organismo, Jerome Powell, durante la conferencia de prensa del miércoles. Los economistas dicen que Powell probablemente insinuará que la FED se está acercando a una esperada pausa en sus aumentos de tasas. Sin embargo, no necesariamente enviará una señal clara de que la suba de esta semana será la última de la FED. En cambio, probablemente hará hincapié en que podrían ocurrir más aumentos de tasas si la inflación se mantuviera persistentemente alta, muy por encima de la tasa objetivo del 2%.
La decisión de la FED de aumentar la tasa de interés en 25 puntos básicos tiene como objetivo controlar la inflación en medio de la incertidumbre que vive el sistema financiero tras el colapso de dos bancos estadounidenses y uno europeo. El Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC) indicó que “el sistema bancario estadounidense es sólido y resistente y es probable que los desarrollos recientes resulten en condiciones crediticias más estrictas para los hogares y las empresas y que pesen sobre la actividad económica, la contratación y la inflación”.
La FED enfrenta un escenario complejo, signado por el derrumbe de varios bancos regionales que trasladó los temores de una crisis financiera sistémica. Después de un año de aumentos de tasas permanentes como consecuencia de una inflación rebelde, el organismo camina en un estrecho desfiladero donde se ve amenazada por varios factores que condicionan fuertemente sus decisiones.

Aunque todo parece indicar que la FED continuará concentrada en la baja de la inflación y dejará de lado la crisis bancaria, es importante mencionar que la crisis del First Republic Bank durante el fin de semana podría opacar el ajuste en la tasa de interés. Los aumentos de tasas han llevado a costos más altos para muchos préstamos, desde hipotecas y compras de automóviles hasta tarjetas de crédito y préstamos corporativos, y han aumentado el riesgo de una recesión.
Es importante destacar que la suba de tasas no es la única herramienta que tiene la FED para controlar la inflación. Otras herramientas incluyen la reducción de la cantidad de dinero en circulación, la venta de bonos del Tesoro y la reducción de la tasa de crecimiento de la oferta monetaria.
En cuanto a las posibles consecuencias del aumento de la tasa de interés, es probable que se produzca un aumento en los costos de los préstamos y una disminución en la demanda de bienes y servicios, lo que podría llevar a una disminución en la inflación. Sin embargo, también podría haber una disminución en la actividad económica, lo que podría llevar a una recesión.




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