El municipio de Rosario profundizó en 2026 su estrategia para frenar las picadas ilegales, con una batería de controles que derivó en el secuestro de más de 500 vehículos y en un refuerzo de los patrullajes preventivos en distintos barrios de la ciudad.

Más de 500 vehículos remitidos en lo que va del año
Según informaron fuentes municipales, en lo que va de 2026 se remitieron a depósito más de 500 autos y motos en el marco de operativos contra las carreras clandestinas y maniobras temerarias en la vía pública. Los procedimientos se concentraron en puntos habituales de reunión de motos y autos preparados para correr.
Los controles se desplegaron en avenidas y accesos donde los vecinos venían denunciando aceleradas bruscas, giros riesgosos y corridas a alta velocidad. La remisión de vehículos se aplicó ante faltas graves, como falta de documentación, modificaciones no permitidas y conducción peligrosa.
Patrullajes preventivos y reclamos vecinales
Además de los operativos fijos, el municipio reforzó los patrullajes preventivos en diferentes barrios, con móviles recorriendo zonas críticas durante las noches y los fines de semana. El objetivo es disuadir la organización de picadas antes de que se concreten.
Las medidas surgen a partir de reclamos reiterados de vecinos, que advertían por el riesgo para peatones, ciclistas y automovilistas que circulan de manera habitual. En varios sectores residenciales señalaron que las corridas de motos y autos se repetían hasta la madrugada, generando preocupación y malestar.
La estrategia combina presencia policial, inspectores de tránsito y retenes móviles que se instalan sin aviso previo. Con esto, las autoridades buscan evitar que los corredores anticipen la ubicación de los controles y se trasladen a otros puntos de la ciudad.
Seguridad vial y convivencia urbana
Desde el municipio remarcan que el combate a las picadas ilegales es una política clave de seguridad vial y de cuidado del espacio público. Las carreras clandestinas no solo ponen en riesgo la vida de quienes participan, sino también la de terceros que nada tienen que ver con esas prácticas.
En ese marco, se insiste en la importancia de respetar las velocidades máximas, portar toda la documentación obligatoria y mantener los vehículos en condiciones reglamentarias. También se alienta a los vecinos a seguir denunciando situaciones de riesgo para que los equipos de control puedan intervenir.
Las autoridades locales evalúan mantener y profundizar estos operativos a lo largo de 2026, con el objetivo de reducir siniestros viales vinculados a la conducción temeraria y de mejorar la convivencia en las calles de Rosario.




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