Tres escuelas de Rosario fueron escenario este jueves del hallazgo de banderas con mensajes mafiosos, que encendieron nuevas alarmas por la violencia vinculada al delito en la ciudad.

Según informaron fuentes de la investigación, las tres banderas fueron secuestradas este jueves en distintos barrios de Rosario. Estaban colocadas en inmediaciones de establecimientos educativos, lo que generó preocupación entre la comunidad escolar y las autoridades.
Uno de los elementos fue encontrado en Nahuel Huapi al 4500, otro en Avenida Avellaneda al 6900 y el restante en la intersección de Matienzo y Deliot. En todos los casos, intervino personal policial que retiró las banderas para resguardarlas como elementos de prueba.
Los mensajes, de tono intimidante, refuerzan una modalidad ya conocida en Rosario, donde el uso de banderas y carteles con consignas mafiosas se volvió una herramienta para marcar territorio, amedrentar y enviar señales a sectores rivales o a las propias instituciones.
Preocupación en la comunidad educativa y avance de la investigación
Si bien las banderas fueron retiradas con rapidez, la sola presencia de estos mensajes cerca de escuelas reavivó la inquietud de docentes, familias y estudiantes. Desde los establecimientos afectados se dio aviso inmediato a las autoridades y se reforzaron las medidas de cuidado en los entornos escolares.
Las pesquisas buscan establecer quiénes colocaron las banderas, en qué momento y con qué objetivo puntual. También se analiza si existe conexión entre los tres hechos y otros episodios similares ocurridos en la ciudad en los últimos meses.
En paralelo, se trabaja en el relevamiento de cámaras de seguridad de la zona y en la toma de testimonios a vecinos y personal de las escuelas. Todo será incorporado al expediente para intentar identificar a los responsables de la maniobra intimidatoria.
Violencia urbana y escuelas como blanco simbólico
La elección de entornos escolares para desplegar banderas mafiosas se interpreta como un mensaje directo a la sociedad, que busca instalar miedo en espacios que deberían ser de resguardo y contención. En Rosario, la escuela se ha convertido en más de una oportunidad en escenario indirecto de disputas ligadas al delito organizado.
Frente a este contexto, especialistas en seguridad y referentes educativos coinciden en la necesidad de reforzar la presencia del Estado alrededor de las escuelas, tanto con patrullajes como con dispositivos sociales que contengan y acompañen a las comunidades barriales.
Las tres banderas secuestradas este jueves se suman a una serie de episodios que vuelven a poner en el centro del debate la escalada de violencia en Rosario y la urgencia de políticas sostenidas para enfrentarla.




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