Ocho hombres quedaron detenidos e imputados por la Justicia federal, acusados de integrar una estructura dedicada al contrabando de cocaína desde Bolivia en vuelos clandestinos vinculados al mapa narco regional.

La causa judicial se centra en una carga de 442 kilos de cocaína, valuada en alrededor de 2,5 millones de dólares, que ingresó al país desde Bolivia a bordo de una avioneta con matrícula falsa. Los investigadores sostienen que el grupo detenido habría montado una logística específica para mover la droga aprovechando vuelos clandestinos y pistas rurales.
De acuerdo con la información que trascendió del expediente, la aeronave utilizada presentaba documentación adulterada y habría realizado varios movimientos irregulares antes de ser detectada. Esa maniobra refuerza la hipótesis de que no se trata de un hecho aislado, sino de una operación sostenida en el tiempo.
La Justicia federal resolvió dictar la prisión preventiva para los ocho acusados, al considerar que existen elementos suficientes para vincularlos con la organización que coordinaba el envío de la cocaína desde territorio boliviano hacia distintas provincias argentinas.
Vínculos con la estructura de Sebastián Marset
La investigación conecta este operativo con la red del narco uruguayo Sebastián Marset, señalado en la región por articular cargamentos de droga hacia distintos destinos de Sudamérica. Los fiscales que intervienen en la causa analizan comunicaciones, movimientos de dinero y trayectos de vuelo que podrían entrelazar a los detenidos con esa estructura criminal más amplia.
En ese marco, se puso el foco en los vuelos clandestinos hacia Rosario y Santa Fe, que habrían sido utilizados como parte de la ruta de distribución. La pista abre una nueva línea de trabajo para determinar si en la provincia de Santa Fe operaban células logísticas, encargadas de recibir, acopiar o redistribuir la droga.
Las autoridades judiciales avanzan ahora en el análisis de los bienes y contactos de los detenidos, con el objetivo de identificar eventuales apoyos locales, posibles testaferros y ramificaciones en otras provincias. No se descartan nuevas medidas de prueba ni más detenciones en las próximas etapas del proceso.
El caso vuelve a dejar en evidencia el rol central que tiene el espacio aéreo en las rutas del narcotráfico regional y coloca bajo la lupa a los controles sobre avionetas, pistas no registradas y zonas de frontera, claves para frenar el ingreso de cargamentos de gran volumen como el que originó esta causa.




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