La Comisión de Emergencia Agropecuaria de Santa Fe resolvió por unanimidad recomendar al gobernador Maximiliano Pullaro que declare la emergencia y el desastre agropecuario en varios distritos del norte provincial afectados por las intensas lluvias de abril.

El planteo surge tras los excesos hídricos registrados durante abril, que dejaron campos anegados, caminos rurales deteriorados y pérdidas productivas en distintos departamentos del norte santafesino. La situación encendió las alarmas en el sector y aceleró las reuniones con autoridades provinciales.
La Comisión de Emergencia Agropecuaria está integrada por representantes del Gobierno provincial y entidades vinculadas al campo y analizó los informes de lluvias acumuladas, el estado de cultivos y la situación de la ganadería. En base a esos datos se definió elevar la recomendación formal al Ejecutivo provincial.
¿Qué implica la declaración de emergencia y desastre?
Si el gobernador Maximiliano Pullaro firma el decreto, los productores alcanzados por la medida podrán acceder a beneficios impositivos y financieras, como prórrogas o exenciones de impuestos provinciales y facilidades para el pago de créditos.
El objetivo de la herramienta es dar aire a los establecimientos agropecuarios que vieron afectada su producción por las inundaciones y que necesitan tiempo para recomponer su actividad. La recomendación abarca a distritos donde se verificaron daños significativos en lotes agrícolas, pasturas y estructuras productivas.
Con la declaración de desastre, los perjuicios considerados más graves pueden recibir un tratamiento diferencial, tanto en materia fiscal como en eventuales líneas de ayuda que pueda articular la provincia con organismos nacionales.
El impacto de las lluvias de abril en el norte provincial
De acuerdo con los reportes elevados a la Comisión, las precipitaciones de abril se ubicaron muy por encima de los promedios históricos en varios departamentos del norte santafesino. Este exceso de agua derivó en anegamientos prolongados, pérdida de superficie cosechable y complicaciones para el movimiento de la hacienda.
Las organizaciones del sector advirtieron que, sin un respaldo específico del Estado provincial, muchos productores pequeños y medianos podrían enfrentar serios problemas de continuidad. Por eso, la recomendación se tomó por unanimidad, como una señal de urgencia y consenso.
Ahora será el equipo de Maximiliano Pullaro el que deberá definir el alcance geográfico de la medida y los plazos de vigencia para cada zona, de acuerdo con la magnitud de los daños constatados en los campos y establecimientos rurales.




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