Industria textil en crisis: la producción se hunde un 33% interanual en febrero

La industria textil atraviesa uno de sus momentos más críticos: con fuerte caída de la producción y consumo en retroceso, los locales de indumentaria vacíos ya son una postal repetida en los principales corredores comerciales del país.

Producción en baja y persianas que se multiplican

En febrero, la producción textil cayó 33% interanual, un desplome que golpea de lleno a fábricas, comercios y trabajadores del sector. La contracción de la demanda interna, combinada con el avance de las importaciones, genera un escenario de fuerte tensión para la cadena de valor de la indumentaria.

Los efectos ya se ven en las calles: locales cerrados, carteles de alquiler y liquidaciones permanentes en históricos corredores comerciales como avenida Avellaneda, en la Ciudad de Buenos Aires, y avenida Cabildo, donde la rotación de inquilinos se aceleró en los últimos meses.

El sector enfrenta un combo complicado: caída del consumo, costos fijos elevados —especialmente alquileres y servicios— y una competencia creciente de productos importados que llegan a precios difíciles de igualar para la industria local.

Consumo retraído y presión de las importaciones

Con el poder adquisitivo golpeado por la inflación, muchas familias postergan o reducen sus compras de ropa. Los comercios señalan que las ventas se concentran en productos básicos y en promociones agresivas, mientras que las líneas de mayor valor agregado quedan en segundo plano.

En paralelo, el sector denuncia que la mayor apertura a las importaciones intensificó la competencia externa. Indumentaria y telas que llegan a bajo costo al mercado interno presionan a la baja los precios y reducen el margen de maniobra de las pymes textiles nacionales.

Para muchos comercios, el aumento de tarifas de servicios, las dificultades para financiar capital de trabajo y los alquileres dolarizados terminan de configurar un escenario límite. En los últimos meses se registró un incremento en los cierres de pequeños y medianos locales.

Impacto social y desafíos para el sector

La crisis en la industria textil tiene consecuencias directas sobre el empleo formal e informal, ya que se trata de una actividad con alta participación de mano de obra en todas sus etapas, desde la confección hasta la venta minorista.

Empresarios y comerciantes advierten que, sin una recuperación del consumo y sin medidas que atenúen el impacto de los costos y de la competencia externa, el cierre de locales podría seguir en aumento durante los próximos meses, profundizando el vaciamiento de zonas comerciales emblemáticas.

Mientras tanto, el sector intenta sostener la actividad con ofertas, descuentos y estrategias de fidelización, en un contexto donde la prioridad de buena parte de los hogares pasa por cubrir gastos esenciales antes que renovar el placard.

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