Productores del norte de la provincia de Santa Fe advierten por el fuerte impacto del último temporal, que dejó campos bajo agua y puso en riesgo cientos de miles de cabezas de ganado en una de las principales zonas ganaderas del Litoral.

Las intensas precipitaciones registradas en los departamentos Vera, General Obligado y 9 de Julio generaron anegamientos críticos en campos agrícolas y ganaderos. En algunas zonas, los productores quedaron aislados y con dificultades para mover la hacienda hacia sectores más altos.
Desde la Sociedad Rural de Santa Fe alertaron que hay unas 700.000 cabezas de ganado en riesgo por la acumulación de agua, los problemas de acceso a los campos y la falta de infraestructura hídrica adecuada. La entidad reclamó medidas urgentes para mitigar el impacto económico y productivo del temporal.
Reclamo por un plan hídrico provincial
Frente a este escenario, la Sociedad Rural de Santa Fe insistió en la necesidad de un plan hídrico provincial integral que contemple obras de drenaje, limpieza y mantenimiento de canales, además de una coordinación más estricta entre municipios, comunas y el gobierno santafesino.
Productores de Vera, General Obligado y 9 de Julio sostienen que las lluvias, si bien fueron extraordinarias, volvieron a exponer la vulnerabilidad estructural de la región en materia de escurrimiento del agua. Advierten que, sin una planificación sostenida, cada evento de este tipo se traduce en pérdidas millonarias.
En el sector ganadero, el principal temor pasa por la mortalidad de animales, la aparición de enfermedades y la imposibilidad de alimentar al rodeo en su nivel habitual. También preocupa el deterioro de caminos rurales, clave para el traslado de hacienda y la logística de insumos.
Impacto en la agricultura y en las economías regionales
La emergencia no se limita a la ganadería. Los anegamientos afectan lotes agrícolas en plena campaña, con riesgo de perder superficies sembradas y reducir rendimientos. Esto golpea de lleno a las economías regionales del norte santafesino, fuertemente dependientes del sector agropecuario.
En ese marco, las entidades rurales piden asistencia rápida para pequeños y medianos productores, líneas de financiamiento blandas, prórroga de obligaciones impositivas y un relevamiento preciso de los daños para evaluar la declaración de emergencia o desastre agropecuario.
Mientras el agua permanece en los campos y los caminos siguen complicados, la principal preocupación de las familias rurales es sostener la actividad y evitar que el temporal se traduzca en un nuevo retroceso productivo para el norte de Santa Fe.




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