La Iglesia advierte al Gobierno por retirada del Estado en barrios

El arzobispo Jorge García Cuerva volvió a encender una señal de alarma sobre el avance del narcotráfico, la violencia y el tráfico de armas en los barrios populares, y reclamó que el Estado no se desentienda de los sectores más vulnerables.

Un llamado a sostener la presencia estatal en los barrios

En su mensaje, el arzobispo Jorge García Cuerva advirtió sobre las consecuencias que puede tener una retirada del Estado en los territorios donde el narcotráfico ya está instalado. Planteó que, cuando se debilita la presencia estatal, se fortalecen las organizaciones criminales que ofrecen respuestas rápidas, aunque violentas, a necesidades urgentes.

El referente de la Iglesia alertó sobre la combinación de violencia, circulación de armas y ausencia de políticas públicas sostenidas. Según remarcó, este escenario deja a miles de familias a merced de grupos que disputan el control de los barrios, muchas veces con jóvenes como mano de obra desechable.

García Cuerva insistió en que la respuesta al problema del narcotráfico no puede limitarse a operativos policiales aislados. Reclamó una presencia integral del Estado, con políticas sociales, sanitarias, educativas y laborales que apunten a recomponer el entramado comunitario y ofrecer alternativas concretas a los chicos y chicas que hoy ven en las economías ilegales una salida inmediata.

“Un Estado inteligente” y trabajo con organizaciones

El arzobispo subrayó la necesidad de un Estado inteligente, capaz de articular con las organizaciones intermedias que ya están presentes en los barrios: clubes, parroquias, comedores, centros comunitarios y movimientos sociales. Señaló que en esos espacios se sostienen, con pocos recursos, tareas de contención que evitan que muchos chicos queden captados por las redes del delito.

En esa línea, sostuvo que las políticas públicas deben diseñarse “cerca de los vulnerables”, escuchando a quienes viven todos los días el impacto de la violencia y el narcotráfico. Para García Cuerva, el desafío del Gobierno es no mirar para otro lado y sostener una presencia activa y coordinada entre Nación, provincias y municipios.

La Iglesia viene realizando desde hace años pronunciamientos críticos sobre el crecimiento del narcotráfico en distintas ciudades del país y alertando por el deterioro del tejido social. El nuevo mensaje del arzobispo se inscribe en esa línea y busca mantener en agenda la discusión sobre la responsabilidad estatal en los territorios más golpeados por la exclusión.

Con este llamado, García Cuerva pidió no naturalizar la violencia cotidiana en los barrios y avanzar en políticas de largo plazo que pongan en el centro la dignidad y los derechos de quienes viven en las zonas más postergadas.

Nota relacionada

RLC Noticias de Rosario la ciudad

Comentarios