Central logró una victoria clave sobre el cierre del partido ante Sarmiento de Junín y se quedó con un triunfo que vale mucho más que tres puntos, tanto en lo futbolístico como en lo anímico.

En el Gigante de Arroyito, el Canalla se impuso 2 a 1 frente a Sarmiento de Junín, con goles de Alejo Véliz y Vicente Pizarro, a los 90′ más 12′ de adición. Los dirigidos por Jorge Almirón festejaron gracias al tanto sobre la hora, que desató la locura de los hinchas auriazules y le permitió asegurar los tres puntos en casa.
El partido tuvo un trámite parejo durante buena parte del encuentro. Central buscó manejar la pelota y presionar alto, mientras que el Verde apostó a un bloque ordenado y a salir rápido de contra para lastimar cuando el conjunto rosarino quedaba mal parado.
En el desarrollo, el equipo de Almirón intentó progresar por las bandas y generar superioridad numérica cerca del área rival. Con el empuje de su gente, Central arrinconó a Sarmiento en varios pasajes, pero le costó encontrar claridad en los últimos metros y falló en la definición en más de una ocasión. Sarmiento, por su parte, se mantuvo firme en defensa y trató de aprovechar cada pelota detenida y los espacios a espaldas de los laterales.
Un cierre dramático para un triunfo necesario
Cuando el resultado parecía encaminarse a la igualdad, Central encontró la jugada que cambió la noche. Una combinación rápida en tres cuartos de cancha derivó en un ataque profundo, y la definición final terminó sellando el 2 a 1 que hizo estallar al Gigante de Arroyito sobre la hora.
El desenlace fue un golpe duro para Sarmiento, que había realizado un esfuerzo importante para sostener el empate y venía cumpliendo con el plan de partido diseñado por Sava. Sin embargo, la presión constante del local terminó encontrando premio en los instantes decisivos.
Con esta victoria, Rosario Central suma tres puntos valiosos de cara a la recta final del torneo y fortalece su rendimiento como local. El triunfo también llega en un momento clave desde lo anímico, ya que refuerza la confianza del plantel y le da aire en la tabla.
Sarmiento, en cambio, se vuelve de Rosario con las manos vacías pese a haber competido de igual a igual durante gran parte del juego. El equipo de Junín deberá reponerse rápido y encarar lo que viene con la obligación de transformar su orden táctico en puntos concretos.
Más allá del resultado, el encuentro dejó varias conclusiones para ambos cuerpos técnicos. En Central, el cierre ganador volvió a mostrar el peso de la localía y la importancia de sostener la intensidad hasta el final. En Sarmiento, la lectura pasa por ajustar detalles en los últimos minutos, donde se le escapó un punto que parecía asegurado.
El Canalla ahora buscará aprovechar el envión de este triunfo y corregir los momentos de desconcierto que le permitieron a la visita crecer en el partido. La mirada quedará puesta en el próximo compromiso, con la idea de darle continuidad a esta respuesta positiva ante su gente.




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