El equipo alternativo de Central dejó una imagen opaca en su visita a Huracán por la fecha 14 del Torneo Apertura 2026, en un partido que permitió sacar varias conclusiones individuales de cara a lo que viene.

Con la mente puesta en el partido del próximo miércoles por Copa Libertadores en Paraguay, el cuerpo técnico decidió mandar a la cancha un once con varios suplentes. El resultado fue una derrota que expuso bajas producciones individuales y dejó muy pocos nombres en condiciones de disputar seriamente un lugar entre los titulares.
La caída 3 a 1 ante Huracán terminó siendo algo más que un partido de trámite discreto. Para varios futbolistas, la cita aparecía como una oportunidad concreta para mostrar que pueden ser alternativa confiable en el Torneo Apertura 2026, pero la mayoría no logró aprovecharla.
En defensa, el equipo sufrió desajustes repetidos, especialmente cuando el local aceleró y buscó atacar a espaldas de los laterales. La falta de coordinación entre los centrales y la poca contención en el mediocampo dejaron al arquero demasiado expuesto en varias jugadas. Asimismo, en el mediocampo se notó la ausencia de Franco Ibarra, un conductor claro. Cuando Central intentó salir desde el fondo, le costó mucho conectar pases limpios y sostener la posesión en campo rival. Hubo esfuerzos individuales, pero faltó juego asociado y continuidad en las ideas.
Aportes aislados y poca claridad en ataque
En ofensiva, Central generó algunas aproximaciones a partir de pelotas largas y errores de Huracán, pero casi nunca pudo hilvanar jugadas elaboradas. Los delanteros quedaron muchas veces de espaldas al arco, obligados a luchar más de lo que pudieron jugar.
Hubo rendimientos que se despegaron levemente de la media, con futbolistas que mostraron entrega, sacrificio y algunas intervenciones interesantes. Sin embargo, esos momentos puntuales no alcanzaron para cambiar la imagen general de un equipo deshilachado e impreciso.
Para el cuerpo técnico, el análisis puerta adentro será clave. El duelo ante Huracán ofreció información sobre quiénes están listos para asumir mayor protagonismo y quiénes aún necesitan rodaje, ritmo y decisiones más claras en los momentos importantes del juego.
En el contexto de un calendario exigente, se vuelve imprescindible que los suplentes respondan cuando les toca. La actuación en esta fecha 14 encendió una señal de alarma: hoy, el recambio parece estar un escalón por debajo de lo que el equipo necesita para sostener la competencia en todos los frentes.
De cara a los próximos compromisos, el desafío será corregir desajustes, recuperar confianza y lograr que los futbolistas que integran el equipo alternativo eleven su nivel. El objetivo es claro: que el plantel de Rosario Central tenga respuestas sólidas más allá del once inicial.




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