El Gobierno Nacional comenzó a avanzar en la venta de inmuebles ociosos en la ciudad de Santa Fe, entre ellos los lotes ubicados al norte de barrio Guadalupe, donde durante años se proyectaron obras que nunca se concretaron.

Se trata de parcelas que permanecieron desocupadas durante décadas en el norte de barrio Guadalupe, en la capital santafesina. En esos terrenos llegó a proyectarse una traza de circunvalación para unir el Este con el Oeste de la ciudad, un plan que finalmente no prosperó.
A lo largo de los años también se barajaron proyectos de vivienda para aprovechar esos lotes fiscales, pero nunca pasaron del papel. Ahora, en el marco de una política de reducción de activos del Estado, la Nación comenzó a desprenderse de esos inmuebles.
Qué terrenos se ponen a la venta en Santa Fe
Los lotes se encuentran en una zona estratégica del norte de la ciudad de Santa Fe, lindera a barrio Guadalupe, donde se combinan sectores residenciales consolidados con áreas en proceso de desarrollo urbano. La disponibilidad de esos inmuebles generó, en diferentes gestiones, expectativas sobre nuevos usos.
La idea de una circunvalación Este-Oeste buscaba mejorar la conectividad vial de la capital provincial, pero las iniciativas quedaron truncas por falta de financiamiento y cambios de prioridades en los distintos gobiernos nacionales y provinciales.
En paralelo, los proyectos de viviendas apuntaban a responder al déficit habitacional de la ciudad, aprovechando la titularidad estatal de los predios. Sin embargo, tampoco avanzaron hacia una etapa concreta de licitaciones u obras.
Un cambio de criterio sobre los activos del Estado
La decisión actual de iniciar la venta de estos lotes se inscribe en una política nacional de desafectación de inmuebles públicos que llevan años sin uso y generan costos de mantenimiento o riesgos de ocupaciones informales.
En el caso de Santa Fe, la salida al mercado de estos bienes puede abrir la puerta a nuevos desarrollos urbanos privados o mixtos, dependiendo de las condiciones que se establezcan en los procesos de enajenación y de las regulaciones municipales vigentes para la zona.
La expectativa entre especialistas en urbanismo y actores inmobiliarios es que, si se concreta la venta ordenada y con reglas claras, los terrenos puedan convertirse en nuevos espacios residenciales o de servicios, integrados al tejido de barrio Guadalupe y sus alrededores.
Al mismo tiempo, persiste el debate sobre el rol del Estado en la planificación urbana y en la generación de suelo para políticas de vivienda, una discusión que vuelve a escena cada vez que se dispone la venta de inmuebles públicos en áreas consolidadas de las grandes ciudades.





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