Un cambio profundo en la forma de enseñar a leer vuelve a ubicarse en el centro del debate educativo argentino. La propuesta, impulsada por el físico y divulgador científico Andrés Rieznik, plantea que un método específico y sistemático de alfabetización inicial podría mejorar la comprensión lectora y revertir los retrocesos que muestran las evaluaciones recientes en las aulas del país.

En los últimos años, los resultados de distintas pruebas nacionales e internacionales evidenciaron una fuerte caída en los niveles de comprensión lectora de los estudiantes argentinos. El retroceso se siente desde el nivel primario y se arrastra a la secundaria, con impacto directo en la trayectoria escolar y la posibilidad de continuar estudios superiores.
En la provincia de Santa Fe, la preocupación se repite: docentes y especialistas advierten que cada vez más chicos llegan a los últimos años de la escuela obligatoria con dificultades para leer textos extensos, interpretar consignas o producir escritos claros. El debate ya no pasa solo por la cantidad de horas de clase, sino por cómo se enseña a leer desde el inicio.
La propuesta de Andrés Rieznik para la alfabetización
En este contexto, cobra relevancia la mirada de Andrés Rieznik, doctor en Física y reconocido divulgador científico. El investigador sostiene que la enseñanza de la lectura debería organizarse a partir de un método puntual, estructurado y basado en evidencia, capaz de ordenar lo que sucede en el aula y de brindar a docentes y estudiantes un camino claro para avanzar.
Según Rieznik, un enfoque de alfabetización que priorice la relación entre letras, sonidos y significado puede ayudar a que más niños accedan a la lectura comprensiva en los primeros años de primaria. Esa base sólida sería clave para evitar que se agranden las brechas entre quienes logran leer fluidamente y quienes quedan rezagados desde muy temprano.
La propuesta se inscribe en una discusión más amplia sobre la necesidad de políticas de alfabetización de alcance nacional, que fijen metas claras y acompañen a los equipos escolares con formación continua, materiales adecuados y seguimiento de resultados.
Qué está pasando en las aulas de Santa Fe
En Santa Fe, la discusión por la lectura se cruza con otros desafíos educativos: la recuperación de contenidos tras los años de pandemia, la asistencia irregular de estudiantes y la sobrecarga de tareas que afrontan las escuelas. En ese escenario, los docentes buscan recursos para reforzar la enseñanza de la lectura en contextos muy diversos.
Directivos y especialistas coinciden en que no alcanza con sumar apoyo escolar o ampliar la jornada si no se redefine la estrategia pedagógica para la alfabetización inicial. El planteo de trabajar con métodos más específicos, evaluaciones periódicas y acompañamiento a los chicos que se atrasan gana espacio en las conversaciones educativas provinciales.
El interrogante de fondo es si un cambio profundo en la enseñanza de la lectura puede convertirse en ese llamado “milagro argentino” capaz de mejorar los indicadores de aprendizaje y reducir desigualdades. Lo que está claro es que el debate ya atraviesa todo el sistema y coloca a la alfabetización como prioridad urgente para Santa Fe y para el país.




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