El Concejo Municipal de Rosario encendió una nueva señal de alarma sobre la situación del policlínico Pami I y reclamó respuestas urgentes ante lo que definió como una crisis terminal del servicio para jubilados y pensionados.

En la última sesión, el cuerpo deliberativo aprobó un mensaje de preocupación por la situación crítica del Pami I, uno de los principales centros de atención médica para adultos mayores en Rosario. La iniciativa reunió el acompañamiento de la mayoría de los bloques, salvo el rechazo explícito del espacio político que responde a La Libertad Avanza.
El planteo apunta a visibilizar el deterioro del policlínico, donde usuarios y trabajadores vienen advirtiendo por demoras en turnos, falta de recursos e infraestructura colapsada. El Concejo decidió tomar posición y elevar un reclamo institucional para que las autoridades nacionales del Pami adopten medidas concretas.
Los concejales remarcaron que el Pami I cumple un rol estratégico en la red sanitaria de la ciudad, especialmente para un sector vulnerable como el de las personas mayores, que depende casi exclusivamente de esta cobertura para acceder a tratamientos y controles médicos básicos.
Mayoría a favor y rechazo libertario
Durante el debate, los distintos bloques que integran el Concejo coincidieron en describir la situación del policlínico como “terminal”. La definición busca reflejar un escenario límite, en el que la falta de insumos, profesionales y mantenimiento amenaza la continuidad adecuada de las prestaciones.
La nota institucional aprobada reclama que el Pami detalle qué acciones piensa llevar adelante para revertir el cuadro actual y garantizar una atención digna a afiliados y afiliadas. Al mismo tiempo, pide que se informe sobre el estado edilicio, la dotación de personal y la cobertura de guardias y especialidades.
El único bloque que no acompañó el pronunciamiento fue el de La Libertad Avanza, que votó en contra del texto. Con ese gesto, se diferenció del resto del arco político local y evitó sumar su firma a un reclamo que apunta directamente a la conducción nacional del organismo.
Impacto en jubilados y en el sistema de salud de Rosario
La crisis del Pami I tiene consecuencias que exceden al propio policlínico. La sobrecarga de pacientes y la falta de respuestas oportunas terminan derivando en una mayor presión sobre el sistema público de salud de Rosario, que ya funciona al límite de su capacidad.
Desde el Concejo advirtieron que los jubilados y jubiladas son quienes pagan el costo más alto: se enfrentan a largas esperas para conseguir turnos, dificultades para acceder a especialistas y estudios, y una creciente incertidumbre sobre la continuidad de tratamientos crónicos.
El mensaje aprobado busca, en ese contexto, sumar presión política para que el Pami y las autoridades nacionales tomen nota de la situación y encaren un plan de emergencia que permita recuperar el funcionamiento del policlínico y asegurar la atención a la población adulta mayor de la ciudad.




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