River inició con el pie derecho el ciclo de Eduardo “Chacho” Coudet con una victoria trabajada ante Huracán, en un partido cambiante y con definición desde los doce pasos.

En el arranque de una nueva etapa en el banco de River, el equipo de Núñez se impuso 2 a 1 ante Huracán en el Tomás Adolfo Ducó. Los goles llegaron en momentos clave y los penales terminaron marcando la diferencia.
El primer golpe del conjunto millonario llegó a los 27 minutos de la etapa inicial, cuando Sebastián Driussi capitalizó una de las chances más claras del equipo y abrió el marcador, dándole tranquilidad a River en el desarrollo del juego. Sin embargo, la ventaja no duró hasta el descanso. Sobre el cierre del primer tiempo, el Globo encontró el empate a través de un penal ejecutado por Jordy Caicedo, quien superó al arquero y dejó el resultado 1-1, cambiando el ánimo con el que ambos se fueron al vestuario.
River lo definió desde el punto penal
En el complemento, los dirigidos por Coudet intentaron adueñarse de la pelota y del territorio, pero se encontró con un Huracán bien plantado, que buscó cerrar los caminos y salir rápido de contra cuando se lo permitían las circunstancias.
Con el correr de los minutos, el partido se hizo más friccionado y cada aproximación al área rival tomó mayor peso. El Millonario empujó desde la posesión y la presión alta, mientras que el Globo apostó a sostener el punto y aprovechar algún error defensivo del local.
La resolución llegó nuevamente desde los doce pasos: sobre el tramo final del encuentro, el árbitro sancionó otro penal a favor de River. Esta vez, el encargado de la ejecución fue Gonzalo Montiel, quien definió con firmeza y volvió a poner en ventaja al equipo de Núñez. Antes, Facundo Colidio y Lucas Carrizo se fueron expulsados por una pelea dentro del área.
El gol de “Cachete” terminó siendo decisivo para un triunfo bravo en el debut de Coudet, en un contexto donde cada detalle pesó y la efectividad en las áreas inclinó la balanza.
Lo que dejó el estreno de Coudet
Más allá del resultado, el encuentro dejó algunas primeras señales del sello que intenta imprimir Coudet: intensidad en la presión, vocación ofensiva y protagonismo constante. El equipo mostró pasajes de buen juego, aunque también momentos de imprecisión que le abrieron la puerta a Huracán.
En el balance general, River terminó sacando ventaja de su jerarquía individual y de la contundencia en los momentos clave, mientras Huracán se fue con la sensación de haber competido de igual a igual, pero sin poder sostenerlo hasta el final.
El estreno deja aire y confianza para el nuevo cuerpo técnico, que ahora deberá ajustar detalles y sostener la línea de juego en los próximos compromisos, con la expectativa de pelear fuerte en los torneos que se vienen.



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