Una nueva jornada solidaria se llevó adelante en el colegio Inmaculada Concepción, donde decenas de personas se acercaron a donar sangre para acompañar a niñas y niños que atraviesan tratamientos oncológicos en el hospital Orlando Alassia.

La actividad formó parte de una campaña para abastecer el banco de sangre destinado a pacientes pediátricos oncológicos del hospital de niños Orlando Alassia, referente en la región centro del país. La iniciativa busca reforzar el stock de hemocomponentes y, al mismo tiempo, instalar el hábito de la donación voluntaria y habitual.
Profesionales de la salud, familias, docentes y estudiantes se sumaron a la colecta, que fue organizada bajo estrictos protocolos. Desde el equipo del banco de sangre recordaron que cada donante puede ayudar hasta a cuatro pacientes, dado que la sangre se fracciona en distintos componentes para diferentes tratamientos.
La importancia de donar de manera voluntaria y frecuente
Los especialistas remarcan que la donación voluntaria y habitual es clave para garantizar la atención de niñas y niños con cáncer, quienes suelen requerir transfusiones en forma repetida durante la quimioterapia o ante cirugías programadas. Depender solo de donantes de reposición, convocados de urgencia, genera situaciones de tensión y riesgo.
En Argentina, el Ministerio de Salud promueve que la donación se transforme en un acto solidario, altruista y desinteresado, desvinculado de la urgencia y de la obligación familiar. Para ello, se realizan colectas externas en instituciones educativas, clubes, empresas y espacios comunitarios, acercando el banco de sangre a los barrios.
En el caso del hospital Alassia, la demanda es permanente. Los equipos médicos señalan que los tratamientos oncológicos pediátricos suelen ser largos y complejos, y que el acceso seguro y oportuno a sangre y plaquetas es tan importante como los medicamentos. Sin donantes no hay tratamiento posible, remarcan.
Quiénes pueden donar y cómo se organiza una colecta
Para donar sangre se recomienda tener entre 16 y 65 años (con autorización en el caso de menores), pesar más de 50 kilos, gozar de buena salud y haber descansado adecuadamente. Antes de la extracción, el equipo de salud realiza una entrevista confidencial y un control básico para garantizar la seguridad del donante y del receptor.
Durante la jornada en el colegio Inmaculada Concepción se acondicionaron aulas como consultorios y salas de extracción, y se organizaron turnos para evitar esperas prolongadas. Docentes y estudiantes colaboraron en la recepción, difusión y acompañamiento, reforzando el rol educativo de la escuela en temas de salud pública.
Quienes participaron destacaron la importancia de acercar este tipo de campañas a ámbitos cotidianos, donde las familias se sienten más cómodas y contenidas. Además, subrayaron que la presencia del hospital Alassia en las escuelas permite visibilizar el trabajo que se realiza con las infancias que atraviesan enfermedades graves.
La colecta cerró con un balance positivo y el compromiso de repetir la experiencia. Desde la organización insistieron en que la necesidad de sangre es permanente y que cualquier persona que cumpla los requisitos puede consultar en los servicios de hemoterapia de su ciudad para convertirse en donante habitual.




Comentarios