El inspector de policía herido durante una violenta entradera en la zona de Fragata Sarmiento y Rodríguez muestra una evolución favorable, mientras avanza la investigación para dar con el delincuente que se fugó tras el ataque.

Federico, inspector de la Policía de Santa Fe, continúa internado en el Hospital Italiano tras recibir un disparo en el cuello durante un intento de entradera en barrio Echesortu. De acuerdo a fuentes médicas, fue sometido a una cirugía en la que le extrajeron el proyectil y, si no surgen complicaciones, podría pasar en las próximas horas a sala común.
El hecho ocurrió en la intersección de Fragata Sarmiento y Rodríguez, cuando al menos un delincuente armado sorprendió al efectivo en circunstancias que aún se investigan. La secuencia terminó con el policía herido y el agresor escapando a pie, lo que desató un amplio operativo en la zona.
Cómo fue la secuencia del ataque
Según los primeros indicios, el presunto ladrón habría intentado cometer una entradera aprovechando el movimiento residencial del barrio. En ese contexto se produjo un enfrentamiento en el que Federico resultó baleado en el cuello. Vecinos relataron que escucharon varios disparos y luego vieron llegar móviles policiales y una ambulancia del Sies.
El inspector fue trasladado de urgencia al Hospital Italiano, donde ingresó consciente pero con una herida de arma de fuego de alto riesgo por la zona afectada. El equipo médico decidió intervenirlo quirúrgicamente para remover la bala y evaluar posibles daños en estructuras vitales.
Fuentes sanitarias señalaron que el paciente se encuentra estable, en observación y con una evolución considerada positiva. La posibilidad de que pase a sala común en poco tiempo es vista como una buena señal dentro del cuadro de gravedad que implicó el ataque.
Investigación y búsqueda del agresor
La investigación quedó en manos de la Fiscalía de Flagrancia y de la Policía de Investigaciones (PDI), que analizan imágenes de cámaras de seguridad públicas y privadas para reconstruir con precisión la ruta de escape del o los delincuentes.
Además, se tomaron testimonios a vecinos y a otros efectivos que llegaron al lugar minutos después del hecho. No se descarta que el agresor haya tenido apoyo de cómplices y que hubiera un vehículo de fuga en las inmediaciones, hipótesis que se intenta confirmar con los registros fílmicos.
Se cree que al menos cuatro asaltantes participaron de la mecánica del hecho y que llegaron a una cochera de Comodoro Rivadavia al 2600 en una Peugeot Partner gris que quedó estacionada y era objeto de peritajes.
El ataque vuelve a poner en agenda la violencia contra las fuerzas de seguridad en Rosario, donde se registran con frecuencia episodios de robos, entraderas y balaceras. En los últimos años, organismos oficiales y especialistas vienen advirtiendo sobre el aumento del riesgo al que se exponen los uniformados en tareas de prevención.
Preocupación vecinal y reclamo por más control
En el barrio, los habitantes manifestaron su preocupación por la reiteración de hechos de inseguridad y reclamaron mayor presencia policial y controles en horarios nocturnos. Algunas familias reconocen que modificaron rutinas y horarios por miedo a ser víctimas de entraderas.
Mientras tanto, compañeros de Federico se mantienen al tanto de su evolución y lo acompañan a él y a su familia. Desde el ámbito policial remarcan la necesidad de reforzar equipamiento, capacitación y protocolos para disminuir los riesgos en intervenciones de alto conflicto como las entraderas armadas.




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