Tras la aprobación de su pliego en la Legislatura, la abogada rosarina Jorgelina Genghini se prepara para desembarcar en la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe con una premisa: acercar el Poder Judicial a la ciudadanía y recuperar la confianza social en las instituciones.

La designación de Genghini se da en el marco de la renovación de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro y aprobada recientemente por la Legislatura provincial. El cuerpo quedará conformado con nuevos nombres y equilibrios internos, en un escenario de fuerte demanda social de respuestas frente a la inseguridad y los conflictos cotidianos.
En ese contexto, la abogada rosarina remarcó que su objetivo será contribuir a que la Justicia deje de ser percibida como un poder distante, burocrático y lento. “Voy a la Corte a tratar de acercar la Justicia a la gente”, planteó, al marcar su perfil orientado a la atención de los usuarios del sistema judicial y a una mayor transparencia en las decisiones.
Genghini advirtió que cuando la ciudadanía ve a la Justicia como algo “lento y lejano”, se produce un quiebre en la credibilidad institucional. Por eso, considera clave trabajar no solo en la eficiencia de los procesos, sino también en la comunicación de los fallos y en la explicación clara de los alcances de cada decisión.
Desafíos: tiempos procesales y confianza social
Uno de los ejes que asoman para la nueva Corte es acortar los plazos de resolución de las causas más sensibles, en particular las vinculadas a violencia, criminalidad organizada y conflictos de alto impacto social. En Santa Fe, la demora judicial es una de las críticas habituales de vecinos, organizaciones civiles y referentes políticos.
La futura ministra también llega a un Poder Judicial atravesado por la demanda de mayor coordinación con el Ministerio Público de la Acusación y con los jueces penales. La provincia viene de años complejos en materia de seguridad, con Rosario como epicentro de homicidios, balaceras y delitos ligados al narcotráfico.
En este sentido, se espera que la nueva integración del máximo tribunal contribuya a ordenar criterios y unificar jurisprudencia, de modo de darle previsibilidad al sistema y evitar fallos contradictorios que alimenten la sensación de impunidad.
Perspectiva de género y acceso a la justicia
La presencia de Genghini también suma una mirada de género en la Corte santafesina, un reclamo que distintos colectivos venían planteando desde hace años. La agenda de violencia de género, derechos de las infancias y problemáticas familiares aparece como uno de los campos donde se prevén avances en términos de protocolos y criterios de actuación.
Especialistas en derecho consultados destacan que mejorar el acceso a la justicia implica revisar desde la atención en los tribunales hasta el lenguaje de las resoluciones. La apuesta es que el ciudadano pueda comprender qué se resuelve y por qué, sin necesidad de intermediarios.
La futura ministra asume el desafío en un momento en que la credibilidad de las instituciones está en debate en todo el país. Su llegada a la Corte santafesina será observada de cerca no solo por el ámbito jurídico, sino también por organizaciones sociales y políticas que reclaman un Poder Judicial más cercano y efectivo.




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