La apertura de las sesiones ordinarias 2026 marcará un nuevo test político para el Gobierno nacional, que buscará ordenar su agenda legislativa y enviar señales sobre el rumbo económico e institucional que proyecta para el año.

El presidente Javier Milei encabezará la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso en 2026 con un mensaje que se anticipa cargado de definiciones sobre reformas estructurales. La intervención, que seguirá de cerca todo el arco político, buscará trazar la hoja de ruta legislativa para consolidar el programa de Gobierno.
En Balcarce 50 destacan que el discurso combinará un balance del año anterior con anuncios para profundizar cambios en el plano económico, institucional y político. La expectativa también pasa por el tono que adopte el Presidente frente a la oposición y a los gobernadores.
Reforma política y cambios en el sistema electoral
Uno de los ejes que Milei buscará instalar es la discusión sobre una reforma política integral. En la Casa Rosada analizan impulsar cambios en el sistema electoral, con la posibilidad de revisar el esquema de boleta, la simultaneidad de comicios y la financiación de los partidos.
Fuentes legislativas señalan que el oficialismo intentará retomar debates postergados sobre transparencia, control del gasto político y modernización del sistema de votación. El punto crítico será la negociación con bloques dialoguistas y con las provincias, que suelen resistir modificaciones que puedan impactar en sus sistemas locales.
Agenda económica y nuevas reformas estructurales
El mensaje ante la Asamblea Legislativa también servirá para marcar el rumbo del modelo económico que el Gobierno pretende consolidar. Se esperan definiciones sobre la continuidad del ajuste fiscal, la política cambiaria y los pasos para desregular más sectores de la economía.
En ese marco, podrían adelantarse proyectos vinculados a incentivos a la inversión privada, desburocratización de trámites y nuevas rondas de reformas laborales y previsionales. La mirada de los mercados estará puesta en si el Ejecutivo ratifica su compromiso con el equilibrio de las cuentas públicas y la baja de la inflación.
Para Santa Fe y la región centro, el capítulo económico cobra especial relevancia por su impacto en la industria, el comercio exterior y la logística. Cualquier medida que modifique la presión fiscal, el esquema de retenciones o la regulación de la Hidrovía puede repercutir de manera directa en Rosario y su área de influencia.
Tensiones políticas y rol del Congreso
Otro tramo clave del discurso será la relación con el Congreso. Con un oficialismo en minoría en ambas cámaras, Milei intentará sumar respaldo para avanzar con sus proyectos sin bloquear el funcionamiento parlamentario. La oposición, por su parte, buscará marcar límites y condicionar las reformas.
El clima político en la previa muestra un escenario atravesado por negociaciones, reclamos de las provincias por fondos y debates abiertos sobre el alcance de las facultades delegadas al Ejecutivo. La apertura de sesiones será, en ese contexto, una foto nítida de la correlación de fuerzas.
Más allá de las tensiones, el mensaje presidencial debería ratificar la importancia del diálogo institucional para encarar transformaciones de largo plazo, en un país con altos niveles de pobreza, caída del poder adquisitivo y demandas crecientes de seguridad y empleo.
Qué miran las provincias y la región centro
Los gobernadores seguirán con atención eventuales anuncios sobre coparticipación, obra pública, subsidios al transporte y recursos para salud y educación. En el caso de Santa Fe, la expectativa está puesta en definiciones que afecten la producción agroindustrial, la infraestructura y el financiamiento para seguridad.
Rosario y las principales ciudades del interior aguardan que el Congreso vuelva a ser un ámbito de debate profundo sobre el modelo de desarrollo, la matriz productiva y la distribución de recursos, en un contexto de fuerte ajuste y demanda social por respuestas concretas.



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