Docentes santafesinos salieron a la calle con un nuevo ruidazo en reclamo de una mejora salarial y advirtieron que el conflicto se profundizará justo cuando debería comenzar el ciclo lectivo.

La medida fue impulsada por Amsafé, el gremio que nuclea a los docentes de escuelas públicas de la provincia, en rechazo a la propuesta salarial del gobierno de Santa Fe. Con bocinazos, ollas, silbatos y carteles, maestras y maestros expresaron su malestar frente a lo que consideran una oferta “insuficiente” para afrontar la inflación y el deterioro del poder adquisitivo.
El ruidazo se realizó en distintos puntos de la provincia y tuvo fuerte impacto en ciudades como Rosario y la capital santafesina. Para el sindicato, el aumento ofrecido por la gestión provincial se ubica por debajo de la pérdida acumulada del salario en los últimos meses y no contempla una actualización automática frente a futuros aumentos de precios.
Paro en el arranque del ciclo lectivo
En este contexto, Amsafé confirmó un paro de 24 horas para el lunes, día previsto para el inicio de las clases. La medida de fuerza incluirá movilizaciones y asambleas, y podría repetirse si no hay una nueva convocatoria a paritarias con una oferta superadora.
El inicio del ciclo lectivo suele estar atravesado por negociaciones salariales en todo el país, pero en Santa Fe el conflicto se recrudeció luego de que el gobierno provincial defendiera públicamente su propuesta y pidiera a los gremios “responsabilidad” ante la situación fiscal.
La carta de Goity y la respuesta docente
En las últimas horas, el ministro de Educación, José Goity, envió una carta a todos los docentes santafesinos explicando los alcances de la oferta salarial y justificando que se trata de “lo posible” en el marco de las cuentas provinciales. En el texto, el funcionario sostuvo que la prioridad del gobierno es garantizar el inicio de clases y mantener el diálogo abierto.
Desde Amsafé, en cambio, interpretaron la misiva como un intento de presionar a la docencia para que acepte la propuesta. Voceros gremiales remarcaron que la pérdida salarial de los últimos años “no se resuelve con un aumento parcial” y reclamaron una recomposición real que permita recuperar el poder de compra frente a la suba de precios.
El sindicato también volvió a poner sobre la mesa otras demandas históricas, como la mejora de las condiciones edilicias de las escuelas, la cobertura de cargos y reemplazos y el fortalecimiento de los programas de apoyo pedagógico para estudiantes en situación de vulnerabilidad.
Un conflicto que se repite cada año
El cruce entre el gobierno santafesino y los gremios docentes se repite casi todos los años en la previa del inicio de clases. En general, las negociaciones se destraban con una mejora de la oferta salarial y la aplicación de cláusulas de revisión o mecanismos de actualización durante el año.
Mientras tanto, las familias siguen con preocupación la evolución del conflicto. Cada día sin clases impacta en la organización de los hogares y en el desarrollo pedagógico de niñas, niños y adolescentes, que arrastran las consecuencias de la pandemia y de ciclos lectivos atravesados por paros y recortes.
En las próximas jornadas se espera una nueva reunión paritaria. Si no hay avances, los gremios no descartan profundizar el plan de lucha con más paros y movilizaciones en toda la provincia.



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