Científicos identificaron un anticuerpo presente en pacientes con mejor pronóstico de cáncer de pulmón y estudian si podría convertirse en la base de nuevos tratamientos oncológicos.

Un equipo de investigadores detectó un anticuerpo específico en personas con cáncer de pulmón que, en promedio, presentan un mejor pronóstico. El hallazgo vuelve a poner en primer plano el rol del sistema inmunitario como aliado clave en la lucha contra los tumores.
Los científicos observaron que algunos pacientes, aún con diagnósticos avanzados, lograban controlar la progresión de la enfermedad durante más tiempo. Al analizar en detalle sus defensas, encontraron niveles elevados de un anticuerpo que podría estar involucrado en la respuesta contra las células malignas.
Este tipo de investigaciones se enmarca en la llamada inmunoterapia oncológica, un enfoque que busca aprovechar las propias defensas del organismo para reconocer y atacar al cáncer. En los últimos años, esta estrategia dio lugar a fármacos que cambiaron el pronóstico de distintos tumores, aunque todavía no alcanza a todos los pacientes.
Del laboratorio al medicamento: un camino largo y complejo
Convertir un anticuerpo natural en un fármaco no es un proceso sencillo. Implica demostrar, paso a paso, que su acción es efectiva y segura. Los especialistas advierten que pueden pasar años de estudios preclínicos y ensayos clínicos antes de que un posible tratamiento llegue a los consultorios.
En una primera etapa, los equipos de investigación deben confirmar cómo actúa ese anticuerpo sobre las células tumorales y descartar que cause daños sobre tejidos sanos. Más tarde, se analizan distintas formas de producción en laboratorio y las dosis adecuadas para su uso en humanos.
Recién después se diseñan ensayos clínicos en fases: primero con grupos reducidos de voluntarios para evaluar seguridad, y luego con poblaciones más amplias para medir eficacia. A lo largo de ese camino pueden surgir efectos adversos inesperados o resultados menos alentadores que los observados en las primeras pruebas.
Qué significa este avance para pacientes y médicos
Si bien el descubrimiento genera expectativas, los especialistas piden cautela. Hoy se trata de un marcador prometedor que ayuda a entender por qué algunos pacientes responden mejor a la enfermedad, pero aún está lejos de transformarse en una cura.
Para el sistema de salud, estos avances aportan herramientas para personalizar los tratamientos. Identificar qué pacientes cuentan con determinados anticuerpos o respuestas inmunes podría orientar la elección de terapias y combinar mejor las opciones disponibles, como cirugía, quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia.
En Argentina y en el resto del mundo, los oncólogos siguen de cerca este tipo de desarrollos. El objetivo es que, a futuro, más personas con cáncer de pulmón y otros tumores puedan vivir más y con mejor calidad de vida gracias a tratamientos cada vez más precisos y menos tóxicos.
Mientras tanto, los expertos insisten en la importancia de la detección temprana, dejar de fumar, controlar factores de riesgo y mantener los controles médicos al día, pilares que hoy siguen siendo la forma más efectiva de reducir el impacto del cáncer en la población.



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