El Gobierno nacional volvió a abrir el cupo para importar autos eléctricos y vehículos con motorización alternativa con arancel 0%, una medida que busca impulsar la transición hacia una movilidad más sustentable y, a la vez, ordenar el mercado con nuevas reglas.
Imagen: Ámbito
¿Qué establece el nuevo decreto sobre autos eléctricos?
El nuevo decreto del Poder Ejecutivo mantiene en 0% el arancel de importación para vehículos eléctricos, híbridos y con otras formas de motorización alternativa cuyo valor FOB no supere los u$s 16.000. La normativa actualiza y amplía la definición de estas tecnologías para acompañar la oferta global del sector automotor.
Además, se habilita la acumulación de cupos no utilizados de períodos anteriores. Esto significa que las terminales y empresas autorizadas podrán sumar el remanente de años previos al cupo vigente, lo que abre la puerta a un mayor ingreso de unidades al país en los próximos meses.
La medida se inscribe en la estrategia oficial de incentivar la llegada de tecnologías más limpias y eficientes, en línea con compromisos ambientales internacionales y con la necesidad de renovar un parque automotor que, en promedio, supera los 10 años de antigüedad.
¿Quiénes pueden acceder al beneficio y qué cambia en la práctica?
El régimen está orientado principalmente a terminales automotrices radicadas en el país y a empresas importadoras autorizadas. Con la nueva normativa, se simplifica la clasificación de vehículos eléctricos e híbridos, incorporando categorías como:
- Autos 100% eléctricos a batería.
- Híbridos enchufables y no enchufables.
- Vehículos con celdas de combustible (hidrógeno).
- Unidades livianas destinadas a uso urbano y logístico.
Para el consumidor final, el beneficio se traduce en precios más competitivos respecto de los vehículos importados sin este tratamiento arancelario. De todos modos, el impacto en el mercado dependerá de cómo las terminales trasladen la baja de impuestos al valor de venta y del volumen de unidades que finalmente se ingresen.
En el sector señalan que la posibilidad de acumular cupos genera un escenario más previsible para planificar lanzamientos y garantizar stock. También podría favorecer la llegada de modelos de entrada de gama, clave para ampliar la base de usuarios de movilidad eléctrica en Argentina.
Desafíos pendientes: infraestructura y costos
A pesar de los incentivos, la masificación de los autos eléctricos enfrenta desafíos estructurales. Entre ellos, la escasez de puntos de carga rápida en rutas y ciudades del interior, los costos de instalación de cargadores domiciliarios y la aún limitada oferta de modelos pensados para el uso cotidiano.
En grandes aglomerados urbanos como el Gran Rosario o el Área Metropolitana de Buenos Aires, especialistas advierten que es clave coordinar políticas de infraestructura eléctrica, planificación urbana y transporte público. Sin una red de carga robusta, el beneficio arancelario corre el riesgo de concentrarse en segmentos altos del mercado.
El decreto, de todos modos, es valorado por el sector como una señal de continuidad regulatoria en un contexto de volatilidad económica y cambiaria. Con reglas claras y previsibles, sostienen, podría acelerarse la incorporación de nuevas tecnologías tanto en flotas privadas como en servicios de movilidad compartida y logística de última milla.



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