Fernando Herrmann desembarcó al frente de la Secretaría de Transporte, un área clave para la definición de tarifas, subsidios y regulaciones, luego de haber hecho carrera durante décadas en la arquitectura y los negocios inmobiliarios. Su llegada abre interrogantes sobre el rumbo que tomará la política de movilidad en los próximos meses.

Herrmann es arquitecto y desarrolló su trayectoria profesional principalmente en el sector privado. Durante más de treinta años estuvo vinculado a emprendimientos urbanos, proyectos de vivienda y negocios inmobiliarios, donde se especializó en planificación y gestión de inversiones.
Su desembarco en Transporte se da en un contexto de fuerte presión sobre las cuentas públicas y de revisión de los subsidios que reciben los servicios de colectivos y trenes. En ese escenario, el nuevo funcionario deberá articular con provincias, municipios y empresas para definir cómo se financia el sistema y qué impacto tendrán las decisiones en el bolsillo de los usuarios.
De la arquitectura a la gestión pública
Hasta su designación, Herrmann se movió con comodidad en el mundo de los estudios de arquitectura, desarrolladoras y constructoras. Participó en proyectos de edificios residenciales, oficinas y espacios comerciales, y sumó experiencia en normativa urbana, habilitaciones y marcos regulatorios vinculados al uso del suelo.
Ese perfil técnico y de gestión privada fue uno de los puntos valorados por el Gobierno para acercarlo a la administración pública. La expectativa oficial es que su mirada de planificación y su conocimiento de los costos de obra y mantenimiento sirvan para ordenar inversiones en infraestructura vinculada al transporte y la movilidad.
A diferencia de otros funcionarios del área, Herrmann llega sin antecedentes directos en la operación del transporte, lo que supone un desafío adicional. Deberá apoyarse en equipos técnicos especializados y en el diálogo con cámaras empresarias, sindicatos y organismos de control para tomar decisiones informadas.
Desafíos en tarifas, subsidios y servicios
El nuevo secretario tendrá bajo su órbita la discusión sobre el esquema de tarifas de colectivos urbanos e interurbanos, trenes y otros servicios regulados. En la actualidad, buena parte del costo real del boleto se cubre con aportes del Estado nacional y provincial, un esquema que está en revisión por el ajuste del gasto público.
En ese marco, uno de los puntos sensibles será la redistribución de subsidios entre el AMBA y el interior del país, un reclamo histórico de las provincias. Las decisiones en esta materia impactan directamente en ciudades como Rosario y Santa Fe capital, donde el transporte público depende cada vez más de recursos locales.
Otro frente de trabajo estará ligado a la regulación y el control de los servicios, con el objetivo de mejorar frecuencias, condiciones de las unidades y servicios complementarios. Allí también se espera que su experiencia en planificación urbana pueda aportar una visión más integrada entre transporte, desarrollo urbano y calidad de vida.
A futuro, la gestión de Herrmann será evaluada por su capacidad para equilibrar la necesidad de ajustar subsidios con la obligación de garantizar un sistema de transporte accesible y sostenible, en un país donde el costo del pasaje se volvió un tema central de la agenda pública.




Comentarios