La audiencia imputativa se realizó este martes en el Centro de Justicia Penal. Allí, el fiscal José Luis Caterina acusó a Fernando Sebastián Lodriguez, empleado municipal del área de Farmacia del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), por el robo de insumos médicos y medicamentos pertenecientes al nosocomio.

El juez de primera instancia, Dr. Pérez de Urrechu, dio por formalizada la imputación y dispuso prisión preventiva por 30 días.
Según la investigación, el episodio que precipitó la detención ocurrió el 7 de noviembre, cuando Lodriguez intentó retirarse del hospital con nueve cajas de guantes descartables escondidas en su mochila.
El hecho fue advertido por el área de Legales de la Secretaría de Salud, que notificó a la Fiscalía.
Como el empleado ya estaba bajo investigación, Caterina ordenó su inmediata detención. Al regresar al HECA días después, personal de Asuntos Internos ejecutó la orden.
No era la única sustracción sospechada. En su vehículo, un Ford Fiesta estacionado fuera del hospital y requisado el 10 de noviembre, se encontraron 200 catéteres intravenosos pertenecientes al HECA y una serie de medicamentos: pastillas en distintos envases, un tubo con comprimidos blancos, otro con pastillas verdes, una botella con comprimidos rosados y celestes.
Ese mismo día, en un allanamiento en la casa de un familiar, se incautaron hojas de bisturí y un pote de gel conductor, presuntamente robados del hospital.
La imputación
La fiscalía imputó a Lodriguez por hurto tentado, hurto consumado en dos hechos y incumplimiento de deberes de custodia de sustancias medicinales, todos en calidad de autor. La Justicia consideró que existían riesgos procesales y avaló la prisión preventiva solicitada.
La investigación continúa para determinar si hubo participación de terceros o más episodios aún no detectados.



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