La provincia reportó la primera muerte por tos convulsa y reforzó el llamado a vacunarse ante la caída histórica de la cobertura.

El brote de tos convulsa en Santa Fe generó alarma sanitaria y encendió un llamado urgente a reforzar la vacunación. El Ministerio de Salud confirmó la primera muerte por esta enfermedad, un bebé de un mes que vivía en Villa Gobernador Gálvez.
Además, advirtió que la cobertura actual cayó de forma crítica y se ubica cerca del 50 %, muy lejos de los niveles históricos que superaban el 85 %. Por eso, las autoridades insistieron en que resulta esencial que las madres gestantes se vacunen para transferir anticuerpos al recién nacido y reducir los riesgos más graves.
La secretaria de Salud, Andrea Uboldi, explicó que el descenso en las coberturas comenzó en 2019 y se profundizó con la pandemia. Ante ese escenario, remarcó que los equipos de salud deben actuar con mayor cercanía y acompañar a las familias para que completen el calendario.
El gobierno provincial recordó que la coqueluche se previene con un esquema que incluye dosis a los dos, cuatro, seis y dieciocho meses, además de los refuerzos del ingreso escolar y de los once años. Uboldi subrayó que la vacunación durante el embarazo disminuye la mortalidad y la hospitalización en los primeros meses de vida, un período en el que los bebés aún no completaron su protección.
Hasta noviembre, Santa Fe registró más de doscientos casos sospechosos y treinta confirmados, la mayoría en el departamento Rosario. Frente a este panorama, la provincia reforzó campañas informativas y destacó que las vacunas están disponibles en todos los vacunatorios. Asimismo, insistió en que una cobertura alta constituye la herramienta más eficaz para frenar la circulación y evitar nuevas muertes.



Comentarios