El Gobierno estudia una reforma que podría eliminar el monotributo, ajustar Ganancias y crear incentivos laborales para impulsar la formalización.

El Gobierno de Javier Milei analiza una reforma fiscal que modificaría de manera profunda el esquema impositivo vigente. La administración debate estos cambios antes de las sesiones extraordinarias de diciembre, donde presentará proyectos orientados a formalizar la economía.
En ese marco, funcionarios evaluaron con empresarios la posibilidad de eliminar el monotributo y trasladar a todos los contribuyentes al régimen general. Esta idea busca unificar reglas, ampliar la base declarada y mejorar los incentivos para la actividad formal.
El equipo económico también estudia un ajuste integral para los trabajadores autónomos. Plantea una escala que iría desde 100.000 hasta 500.000 pesos y habilitaría deducciones personales más amplias.
Además, propone un umbral mínimo de IVA equivalente a ingresos cercanos a los tres millones de pesos mensuales, similar a la categoría F del régimen simplificado. De esta manera, intenta ordenar la carga tributaria y reducir diferencias que hoy generan distorsiones.
En paralelo, el Gobierno analiza cambios en Ganancias. Planea un único mínimo no imponible que rondaría un salario promedio de 1,7 millones de pesos en 2025. Este ajuste apunta a dar previsibilidad y a simplificar un impuesto que concentra reclamos de distintos sectores.
Junto a estas medidas, el Ejecutivo estudia un nuevo régimen para el empleo formal que reduzca aportes y contribuciones en nuevas contrataciones. Esta idea también alcanzaría a personas que estuvieron desempleadas durante seis meses y a exmonotributistas.
Luis Caputo mencionó estos puntos durante una exposición organizada por FIEL. Afirmó que la reforma debe integrarse con cambios laborales para no afectar el equilibrio fiscal. También señaló que el Gobierno aspira a eliminar tributos distorsivos como Ingresos Brutos, el Impuesto al Cheque y las retenciones.



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