El hecho ocurrió en la tarde de este lunes en la ciudad de Rosario. Una joven dio a luz en su casa con ayuda del Comando Radioeléctrico. El bebé, prematuro, lucha por su vida en neonatología.

En una tarde cualquiera en la ciudad de Rosario, lo inesperado sucedió: un nuevo nacimiento, entre uniformes y urgencia.
El episodio ocurrió en la calle 5 de Agosto al 1700, en la zona sur de la ciudad, cuando un llamado a la Central de Emergencias del 911, cambió la rutina de los agentes del Comando Radioeléctrico y de Caballería.
Una joven madre, sola en su domicilio y en pleno trabajo de parto, necesitaba ayuda urgente. Los efectivos, sin tiempo que perder, acudieron al lugar y, con medidas sanitarias de emergencia, asistieron el nacimiento de un bebé varón.
El pequeño llegó al mundo antes de tiempo: nació prematuro y fue rápidamente trasladado junto a su madre al Hospital Roque Sáenz Peña, donde permanece en observación en la sala de neonatología.
No hubo gritos, ni armas, ni persecuciones. Solo manos extendidas, nervios bajo control y la voluntad de asistir donde la vida se abría paso. Un acto que demuestra otra cara de la labor policial: la humana, la que acompaña, la que contiene.



Comentarios