El hecho sucedió en 2023. Marcelo Flores robaba cables en la zona norte de Rosario cuando un gendarme de 39 años le disparó por la espalda.

La fiscalía solicitó una condena de 12 años de prisión para un miembro de Gendarmería Nacional, acusado de matar a un joven durante un intento de robo de cables en la zona norte de Rosario. El hecho ocurrió el 5 de abril de 2023, en inmediaciones de Medrano al 2300.
El imputado, identificado como Fabricio C., de 39 años, enfrentará juicio por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, según detalló la fiscal interviniente durante la audiencia preliminar celebrada recientemente. La jueza Ebe Marcogliese, aceptó la acusación formal y dio curso a la elevación del caso a juicio oral.
De acuerdo con la reconstrucción del episodio, Marcelo Alejandro Flores, la víctima, se encontraba en la vía pública junto a otra persona, recolectando cartones y restos de comida provistos por comercios de la zona. En determinado momento, intentaron sustraer un cable del tendido eléctrico que estaba cortado.
Fue en ese contexto que el gendarme advirtió la situación y decidió alertar a la central del 911. Sin embargo, el agente salió de su vivienda empuñando su pistola reglamentaria, una 9 milímetros, y se dirigió directamente hacia los jóvenes.
Al notar su presencia, el acompañante de Flores logró escapar rápidamente, corriendo por Medrano hacia el sur y luego por Baigorria. Marcelo Flores, en cambio, intentó huir en dirección contraria, hacia el norte, pero fue perseguido por el uniformado, quien lo apuntaba con su arma.
Según la acusación, el gendarme efectuó un disparo que impactó en la parte posterior del cuello del joven, provocándole una herida mortal. A pesar de ello, Flores intentó continuar su huida, recorriendo algunos metros más por Medrano hacia el sur. Finalmente, colapsó sobre la vereda en la intersección con calle Baigorria.
En ese lugar, y mientras agonizaba, el gendarme lo redujo y le inmovilizó los brazos colocándolos en su espalda, en una maniobra de aprehensión. Minutos después, Flores falleció.
Presunto exceso en el uso del arma reglamentaria
Granato insistió en que la reacción del gendarme fue desproporcionada y que el disparo letal no tuvo justificación alguna, especialmente considerando que la víctima ya se encontraba en retirada. Por eso, la fiscal sostuvo que se trató de un uso excesivo de la fuerza, incompatible con el accionar que debe regir a las fuerzas de seguridad.
El juicio se desarrollará en las próximas semanas y será clave para determinar si el accionar del gendarme puede considerarse dentro del marco de una legítima defensa o si, tal como sostiene la Fiscalía, se trató de un homicidio agravado que merece una pena ejemplar.



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