Con el cambio de estación y la llegada del otoño, los cambios de temperatura y la menor exposición al sol pueden debilitar tus defensas.

El otoño llegó a Rosario y con él, los primeros frescos, el cambio de estación, de clima y la disminución progresiva de las horas de luz solar. Este combo puede parecer inofensivo, pero tiene un impacto directo en nuestro organismo. Es en esta época del año cuando más se resienten nuestras defensas y aumentan los casos de resfríos, gripes y otras enfermedades otoñales.
¿Por qué bajan las defensas en otoño?
El sistema inmunológico responde a diversos factores externos. El clima en Rosario durante el otoño puede oscilar entre días calurosos y mañanas frías, lo que favorece los cambios bruscos de temperatura. Esta variabilidad pone a prueba al cuerpo, especialmente si no se duerme bien, se come mal o se mantiene una rutina sedentaria.
Además, la menor exposición solar impacta en los niveles de vitamina D, fundamental para el buen funcionamiento de nuestras defensas. Esta vitamina actúa como una especie de “refuerzo natural” del sistema inmune, y su carencia puede hacer que seamos más propensos a enfermedades respiratorias.
Principales enfermedades otoñales
Durante esta estación, en Rosario se suele registrar un aumento en las consultas médicas por:
- Resfríos comunes
- Gripe estacional
- Faringitis y bronquitis
- Alergias respiratorias
Los cambios de hábitos y las reuniones en espacios cerrados favorecen la circulación de virus. Por eso, es fundamental actuar a tiempo para prevenir.
¿Cómo prevenir resfríos y fortalecer tu sistema inmune?
Afortunadamente, hay varias medidas que podes tomar para mantenerte saludable durante esta temporada:
- Alimentación estacional: Consumí frutas y verduras de estación como zapallo, espinaca, zanahoria, naranja, mandarina y kiwi. Estos alimentos están cargados de vitaminas naturales como la C y la A, esenciales para reforzar las defensas.
- Mantenete activo: Una caminata diaria por el Parque Independencia o una rutina de entrenamiento suave ayuda a estimular el sistema inmunológico. El ejercicio regular mejora la circulación y reduce el estrés, dos factores clave para la prevención.
- Hidratación y descanso: Aunque no haga calor, seguir tomando agua es clave. Dormir entre 7 y 8 horas por noche también es vital para que el cuerpo se recupere y funcione correctamente.
- Ventilación y limpieza: Asegurate de ventilar los ambientes y mantener la higiene de manos para evitar la propagación de virus. En Rosario, donde los espacios cerrados se usan más durante el otoño, esto es especialmente importante.
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