Un joven de 23 años murió este viernes por una descarga eléctrica en una vivienda precaria ubicada en el extremo oeste de Rosario, en una zona de asentamientos informales cercana al complejo penitenciario.

Imagen: Rosario3
El hecho ocurrió en una casilla levantada en un asentamiento ubicado en el límite de avenida 27 de Febrero, en el extremo oeste de la ciudad. Según las primeras informaciones, el joven habría recibido una descarga eléctrica de alta intensidad mientras manipulaba una instalación precaria dentro de la vivienda.
Vecinos del lugar alertaron al 911 luego de escuchar gritos y observar al muchacho desvanecido en el piso. Al lugar llegaron móviles de la policía y una unidad del Sies, cuyos profesionales iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) durante varios minutos, pero no lograron revertir el cuadro.
Fuentes policiales indicaron que, al ingresar al domicilio, se encontraron con conexiones eléctricas irregulares y cables expuestos, algo habitual en los barrios donde el tendido formal no alcanza a todas las viviendas. La hipótesis principal apunta a una electrocución accidental, aunque se dio intervención a las autoridades judiciales para las pericias correspondientes.
Investigación y peritajes en la zona
Tras constatar el fallecimiento, personal de la Agencia de Investigación Criminal realizó tareas de relevamiento en la escena. Se tomarán muestras y se analizará el tendido eléctrico interno y externo de la casilla para determinar con precisión el punto de contacto que causó la descarga.
La zona de avenida 27 de Febrero al oeste está rodeada de asentamientos donde se multiplican las conexiones clandestinas, muchas de ellas realizadas sin materiales adecuados ni supervisión técnica. Estas prácticas, extendidas por la falta de acceso regular al servicio, elevan el riesgo de incendios y accidentes fatales como el ocurrido este viernes.
La víctima, de apenas 23 años, vivía en el lugar junto a familiares que quedaron en estado de conmoción. Por disposición del fiscal de turno, el cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal para la realización de la autopsia, mientras se avanza en la toma de testimonios a testigos y allegados.
Riesgos de las conexiones eléctricas precarias
Especialistas en seguridad eléctrica advierten que las instalaciones caseras, sin puesta a tierra ni protección diferencial, pueden convertir cualquier electrodoméstico, cable o estructura metálica en una trampa mortal. El uso de zapatillas sobrecargadas, empalmes improvisados y cables a la intemperie aumenta el riesgo, sobre todo en días de lluvia o humedad.
Organismos técnicos recomiendan, en la medida de lo posible, contar con disyuntores diferenciales, no manipular cables pelados ni enchufes rotos y cortar la energía ante cualquier pérdida o chispa visible. En barrios populares, distintas organizaciones sociales reclaman desde hace años obras de infraestructura que garanticen un acceso seguro a la red eléctrica.
La tragedia ocurrida en el oeste rosarino vuelve a poner en agenda la situación de vulnerabilidad de miles de familias que viven en asentamientos donde el acceso a servicios básicos se da en condiciones precarias, con consecuencias que muchas veces resultan irreparables.



Comentarios