Siete detenidos enfrentan la justicia por el triple homicidio ocurrido en Florencio Varela, mientras continúa la búsqueda de prófugos.

El fiscal Adrián Arribas, a cargo de la causa, citó a Lázaro Víctor Sotacuro y a su sobrina Florencia Ibáñez para declarar en el marco del triple crimen de Florencio Varela. Los investigadores sostienen que ambos ofrecieron apoyo logístico en el traslado de las víctimas hasta la casa donde las ejecutaron. Una cámara de seguridad registró al hombre en un automóvil blanco la noche de los asesinatos.
Las jóvenes asesinadas fueron Morena Verdi y Brenda del Castillo, de 20 años, y Lara Gutiérrez, de 15. Sus cuerpos aparecieron descuartizados en una vivienda de Jáchal y Chañar, zona donde se perdió la última señal del celular de una de ellas. Según la hipótesis principal, el ataque formó parte de una venganza ordenada por el narco peruano conocido como “Pequeño J”. Otras versiones mencionan un robo de droga y dinero que habría desatado la masacre.
La captura de Sotacuro ocurrió en Villazón, Bolivia, luego de su fuga. En tanto, Ibáñez fue interceptada en Palermo tras salir de un programa televisivo, donde incluso estuvo acompañada por su abogado. Él afirmó que la joven se declarará inocente y entregará pruebas a la Justicia.
La lista de detenidos incluye a siete personas. Entre ellos, Ariel Giménez, acusado de cavar el pozo donde enterraron los cuerpos; Celeste González Guerrero y Iara Ibarra, vinculadas a la escena del crimen; Andrés Parra y Daniela Ibarra, señalados por limpiar la vivienda; y Miguel Villanueva Silva, supuesto colaborador directo de “Pequeño J”.
La investigación apunta también a Miguel Ángel Ozorio, prófugo con captura internacional, considerado un aliado clave en la expansión de la banda peruana “Los Pulpos”, que buscaba consolidarse en el conurbano bonaerense.




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