Victoria Villarruel viajó a La Rioja para participar de la tradicional Fiesta Nacional de la Chaya y, en ese marco, compartió una agenda institucional con el gobernador Ricardo Quintela en pleno territorio peronista.

Un gesto político en provincia peronista
La vicepresidenta Victoria Villarruel se mostró este fin de semana junto al gobernador riojano Ricardo Quintela durante las actividades oficiales de la Fiesta Nacional de la Chaya, uno de los eventos populares más importantes del noroeste argentino. La presencia de la dirigente libertaria en una provincia gobernada por el peronismo fue leída como un gesto político relevante en el arranque del año.
Villarruel participó de recorridas institucionales y compartió actos protocolares con Quintela antes del inicio de la grilla artística. Según fuentes locales, el contacto incluyó conversaciones sobre la situación económica de la provincia, la coparticipación y el impacto de las medidas del gobierno nacional en la región.
La Chaya, que se celebra cada febrero en la ciudad de La Rioja, combina música, tradición y una fuerte identidad regional. Para el oficialismo provincial, el festival funciona como vidriera política y turística, mientras que para la Casa Rosada y el Senado es un espacio clave para tender puentes con mandatarios del interior.
Vínculos entre Nación y provincias
En medio de las tensiones por la discusión fiscal y las reformas impulsadas por Javier Milei, la aparición conjunta de Villarruel y Quintela se da en un contexto de negociaciones sensibles entre Nación y gobernadores. La Rioja viene reclamando recursos y compensaciones por la caída de transferencias, mientras busca sostener el calendario de pagos y la obra pública.
La presencia de la vicepresidenta, que además preside el Senado, también tiene un costado institucional: el norte argentino es clave en la composición de la Cámara alta y cada gesto cuenta a la hora de sumar respaldos en votaciones ajustadas. Analistas políticos destacan que estos movimientos permiten mantener abiertos canales de diálogo a pesar de las diferencias partidarias.
La foto entre Villarruel y Quintela se inscribe en una dinámica más amplia, en la que el gobierno nacional alterna discursos duros con gestos de acercamiento hacia los mandatarios provinciales. En los próximos meses, el termómetro de esa relación estará marcado por la discusión de nuevas leyes, los fondos para obras y el reparto de subsidios al transporte y la energía.
Qué representa la Fiesta Nacional de la Chaya
La Fiesta Nacional de la Chaya convoca cada año a miles de turistas y artistas de todo el país. Con espectáculos musicales, peñas y rituales tradicionales, el evento se consolidó como uno de los festivales de verano más importantes del interior. La presencia de figuras nacionales, tanto políticas como del espectáculo, refuerza su peso simbólico y mediático.
Para La Rioja, la Chaya es además una herramienta para promocionar su oferta turística, desde los circuitos históricos hasta los atractivos naturales como los viñedos y los parques provinciales. En ese marco, la visita de autoridades nacionales suele aprovecharse para mostrar proyectos en marcha y plantear reclamos de infraestructura y conectividad.
En este escenario, el paso de Villarruel por la provincia y su encuentro con Quintela aportan una nueva postal a la compleja trama de la política argentina, donde los festivales populares se convierten, año tras año, en un escenario privilegiado para medir fuerzas, exhibir consensos y enviar mensajes hacia Buenos Aires.




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