Vicentin anunció el cierre de sus plantas y confirmó que no podrá pagar los sueldos de marzo por la gravedad de la crisis financiera.

La crisis en Vicentin SAIC se profundizó tras el anuncio del cierre de sus plantas en Ricardone y Avellaneda, acompañado de la suspensión del pago de los sueldos correspondientes a marzo. La empresa informó a su personal que atraviesa una situación crítica desde hace meses, agravada por decisiones judiciales recientes que generaron desconfianza entre los clientes.
El directorio explicó que la detención de actividades busca preservar los activos de la empresa para facilitar una eventual reactivación. También aseguró mantener conversaciones con actores clave que podrían contribuir a revertir la situación y prometió seguir buscando soluciones que permitan normalizar las operaciones en el menor tiempo posible.
Desde el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea) expresaron su preocupación por una crisis que, según remarcaron, lleva casi cinco años. Aclararon que si bien la situación es grave, esa evaluación ya fue hecha por la propia empresa y los actores judiciales del proceso. El gremio detalló que mantiene contacto con el juez, veedores y comités de acreedores, y que ya se hicieron presentaciones formales en representación de los trabajadores.
El sindicato confirmó que los sueldos de febrero se pagaron y que el depósito de los correspondientes a marzo estaba previsto para el martes siguiente. Aseguraron que no tomarán medidas mientras no se verifique un incumplimiento, pero advirtieron que actuarán si eso ocurre.
Al mismo tiempo, pidieron al personal que acuda a sus puestos según el cronograma dispuesto por la empresa. Subrayaron que el único objetivo es garantizar el mantenimiento de los puestos de trabajo y el pago de los salarios ante una crisis que se agrava con causas judiciales y conflictos financieros.




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