El verano 2026 trae una tentación difícil de resistir: sumergirse en aguas transparentes, descubrir arrecifes llenos de vida y animarse a una de las actividades más atrapantes del turismo de naturaleza. Desde playas paradisíacas hasta rincones patagónicos, el buceo gana cada vez más adeptos argentinos.

Imagen: Clarín
El buceo dejó de ser una actividad exclusiva para aventureros extremos y se volvió una opción para quienes buscan turismo de experiencia. Cada vez más viajeros argentinos eligen cursos básicos en sus vacaciones y planifican escapadas en función de la posibilidad de bucear.
Las aguas cálidas y de buena visibilidad son ideales para quienes dan sus primeros pasos. En la región se destacan destinos del Caribe, Brasil y México, con arrecifes de coral, peces de colores y operadores turísticos que ofrecen paquetes completos de alojamiento, cursos y salidas al mar.
Para quienes ya cuentan con certificación, aparecen propuestas más específicas, como buceo nocturno, visitas a barcos hundidos o salidas para observar tortugas marinas, rayas y delfines. El consejo de los instructores es siempre el mismo: respetar los límites de seguridad y no sobreestimarse.
Un imperdible en Argentina para aprender a bucear
Entre los lugares recomendados de la región, uno de los favoritos está en Argentina. En la costa atlántica patagónica, ciudades como Puerto Madryn se consolidaron como capitales nacionales del buceo, con escuelas habilitadas y cursos para todos los niveles.
Allí se pueden hacer bautismos de buceo sin experiencia previa, con instructores que acompañan todo el proceso, desde la teoría inicial hasta la inmersión en el mar. La fauna marina incluye lobos marinos, cardúmenes y una biodiversidad que sorprende a quienes se sumergen por primera vez en aguas frías pero claras.
Para quienes viajan en familia, muchas operadoras ofrecen actividades combinadas: snorkel, paseos embarcados y avistaje de fauna marina, lo que permite que también participen quienes prefieren quedarse en superficie.
¿Qué tener en cuenta antes de empezar?
Antes de contratar un servicio de buceo, los especialistas recomiendan verificar que la empresa esté habilitada, que los instructores tengan certificaciones reconocidas y que el equipamiento se encuentre en buen estado. También sugieren realizar un chequeo médico previo, sobre todo en personas con antecedentes respiratorios o cardíacos.
Otro aspecto clave es respetar las indicaciones sobre tiempos de vuelo y de inmersión. Se aconseja no subir a un avión inmediatamente después de bucear para evitar complicaciones por la descompresión. Las breves charlas técnicas previas a cada salida son fundamentales para responder dudas y repasar protocolos.
Más allá del destino elegido, el buceo propone una forma distinta de conocer el mar: en silencio, con ritmo pausado y conectado con el entorno natural. Para muchos viajeros, esa primera inmersión se convierte en el punto de partida de una nueva pasión que termina marcando cada veraneo.
Consejos rápidos para principiantes
- Elegir escuelas de buceo certificadas y con buenas referencias.
- Escuchar atentamente las indicaciones del instructor y no saltearse pasos.
- No bucear bajo los efectos del alcohol o medicamentos sin consulta médica.
- Hidratarse bien antes y después de la inmersión.
- Respetar la fauna marina: observar sin tocar ni extraer nada del fondo.



Comentarios