La empresa Venado suspendió definitivamente el recorrido que unía ambas ciudades, que también prestaba servicio a Firmat y Casilda. La baja cantidad de pasajeros, el aumento de los costos y la reducción de subsidios hicieron inviable la continuidad de la línea.
Después de más de tres décadas, Venado Tuerto quedó sin una conexión directa en colectivo con la ciudad de Santa Fe. La empresa Venado dejó de operar el recorrido que había comenzado a prestar en 1995 . Durante años, fue una alternativa de transporte para pasajeros de distintas localidades del sur y centro de la provincia.
La decisión se tomó luego de un prolongado deterioro de la demanda. En los últimos meses, el servicio ya había reducido considerablemente sus frecuencias y funcionaba apenas tres días por semana. El último viaje terminó de confirmar una tendencia que la empresa venía registrando desde hacía tiempo: el colectivo, con capacidad para 60 pasajeros, trasladó solamente 17 personas.
La compañía atribuyó el cierre a una combinación de factores económicos. Entre ellos aparecen la caída sostenida de pasajeros, la reducción de los subsidios y el fuerte incremento de los costos operativos.
Según estimaciones de la empresa, solamente el combustible y los peajes necesarios para completar un viaje entre Venado Tuerto y Santa Fe representaban un gasto cercano a los $600.000. Esa cifra, además, no incluye el salario del conductor y otros costos vinculados al funcionamiento del servicio. En determinados viajes, en cambio, la recaudación no alcanzaba los $300.000.
Venado Tuerto perdió el servicio directo de colectivos a Santa Fe: una conexión que comenzó en 1995
Aunque lleva el nombre de Venado Tuerto, Empresa Venado tiene su sede en Gálvez, localidad ubicada aproximadamente a mitad de camino entre Venado Tuerto y Santa Fe. La firma comenzó a cubrir este recorrido en 1995 y durante años mantuvo frecuencias de lunes a viernes, además de servicios adicionales durante los fines de semana.
Con el tiempo, sin embargo, la cantidad de pasajeros fue disminuyendo. La empresa pasó de contar con una programación amplia a concentrar los viajes en apenas algunos días de la semana, hasta llegar finalmente a la suspensión definitiva.
Entre quienes utilizaban con mayor frecuencia el servicio se encontraban estudiantes, policías, personas con discapacidad y pasajeros que accedían al medio Boleto Educativo. La empresa señaló que, paralelamente, se redujo el número de usuarios que abonaban la tarifa completa.
La competencia de los servicios de larga distancia
A la pérdida de pasajeros se sumó un nuevo escenario competitivo. La aparición de servicios nacionales de larga distancia que atraviesan Venado Tuerto y tienen como destino otras ciudades, entre ellas Paraná, modificó parte del mercado. Según la empresa, esas alternativas llegaron a ofrecer tarifas considerablemente inferiores para determinados recorridos. Esto dificultó que el servicio provincial pudiera competir en precio y terminó profundizando la caída de usuarios.
La situación también fue diferente en cada una de las localidades intermedias. Casilda mantenía una cantidad significativa de pasajeros, mientras que en Firmat la demanda había disminuido de manera marcada durante la última década.
Para los habitantes de esas ciudades, la suspensión representa además la pérdida de una alternativa directa para llegar a la capital provincial sin necesidad de realizar combinaciones.
Vale mencionar que antes de discontinuar el recorrido, la empresa realizó gestiones ante la Subsecretaría de Transporte de la Provincia. Planteó la posibilidad de que otra compañía se hiciera cargo de la prestación.También se ofreció el recorrido a otras empresas del sector, pero no hubo interesados en asumir el servicio.
De esta manera, la suspensión dejó sin una alternativa directa a los pasajeros que durante años utilizaron la línea para trasladarse entre Venado Tuerto, Santa Fe y las localidades ubicadas sobre la traza. La empresa sostiene que la situación forma parte de un problema más amplio que atraviesa al transporte de larga distancia, con prestadores que reducen recorridos y frecuencias ante el incremento de los costos y la menor cantidad de pasajeros.