El Sindicato de Petroleros, encabezado por Marcelo Rucci, convocó un paro de 48 horas tras los despidos de más de mil trabajadores en empresas de la cuenca.

Marcelo Rucci, reelecto como secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa, enfrenta una situación crítica en medio de su victoria. Pese a una participación cercana al 80% del padrón y sin competencia electoral, decidió convocar a un paro de 48 horas en Vaca Muerta tras más de mil despidos en empresas del sector. El conflicto surge en un contexto de récords de producción petrolera, con cifras adelantadas respecto a lo previsto para 2026.
El conflicto ocurre en un momento de récords productivos, con metas previstas para 2026 que ya fueron alcanzadas. Este contexto hace aún más grave la decisión de reducir personal. Rucci criticó la falta de reciprocidad de las empresas. Aunque las compañías accedieron a múltiples beneficios estatales, no habrían trasladado esas mejoras a los operarios.
Según explicó el dirigente, no hay crisis económica y las empresas optaron por bajar la actividad de forma deliberada. Argumentan que hay un “paréntesis” hasta 2026, tras invertir en ductos hacia el Atlántico, pero enfrentan un cuello de botella logístico. Esa transición, dijo, la pagan los obreros.
Marcelo Rucci advirtió que, si no hay cambios, avanzarán hacia un paro total. Reafirmó su compromiso con los salarios, la seguridad laboral y la dignidad de los trabajadores. El respaldo obtenido en las urnas, según explica, se basa en una conducción que no se desentiende de los trabajadores ni en tiempos de bonanza ni en tiempos de crisis.



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