El Gobierno decidió concentrar áreas estratégicas vinculadas a la producción y el comercio bajo la conducción de Pablo Lavigne, con el objetivo de sostener la agenda productiva sin incrementar el gasto público ni frenar programas en marcha.

La medida alcanza a la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, que pasará de manera transitoria a depender de la órbita de Pablo Lavigne. La decisión regirá hasta que se designe un nuevo titular para esa área, en el marco de un proceso de reordenamiento interno del gabinete económico.
Con este cambio, el Gobierno busca garantizar la continuidad de las políticas productivas ya en marcha, en especial aquellas ligadas al acompañamiento de las PyMEs y al comercio interno y externo, sin implicar la creación de nuevas estructuras ni un aumento del gasto.
Fuentes oficiales remarcan que la unificación de áreas y la ampliación de funciones para Lavigne responde a la necesidad de concentrar la toma de decisiones en un esquema más compacto, a la espera de una designación definitiva para la secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa.
Continuidad para programas de Industria, Comercio y PyMEs
En el nuevo esquema, la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa seguirá operando con sus equipos técnicos, pero reportando directamente a Pablo Lavigne. El objetivo es evitar interrupciones en programas de apoyo a la producción, líneas de financiamiento y herramientas de asistencia destinadas a empresas de distintos tamaños.
La conducción unificada también busca dar mayor coherencia a las decisiones vinculadas al comercio interno y a las estrategias de inserción en mercados externos, ámbitos clave para la recuperación de la actividad económica. En ese marco, se apunta a sostener las políticas consideradas prioritarias, aun en un contexto de restricción fiscal.
El traslado transitorio de la secretaría a la órbita de Lavigne se interpreta como una señal de que el Gobierno intenta evitar vacancias prolongadas en áreas sensibles para la producción, mientras ordena el organigrama y define los próximos nombramientos en el gabinete económico.
Según señalan en despachos oficiales, la consigna central es mantener en funcionamiento las herramientas ya desplegadas para el sector productivo, con especial énfasis en las pequeñas y medianas empresas, consideradas un eje clave para la generación de empleo y el entramado económico en todo el país.




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