Un temporal de intensidad excepcional provocó inundaciones, rescates vehiculares y daños materiales en Buenos Aires tras una jornada de calor extremo.

Un fenómeno meteorológico extremo afectó recientemente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y diversos sectores del conurbano bonaerense. Tras una jornada de calor agobiante con sensación térmica de 34 grados, un frente de tormentas provocó un descenso térmico repentino.
El evento climático descargó más de 80 milímetros de agua en menos de una hora, generando inundaciones severas en arterias estratégicas. Vialidades como la General Paz y la Panamericana registraron anegamientos totales que dejaron múltiples vehículos bajo el agua de forma inmediata.
Las autoridades de Defensa Civil realizaron treinta rescates de ciudadanos atrapados en sus automóviles durante el pico del temporal. Asimismo, el municipio de San Isidro reportó la caída de lluvia más intensa de los últimos años, con 83 milímetros acumulados.
La situación derivó en la caída de árboles, filtraciones en centros comerciales y pérdidas materiales totales en viviendas particulares. Por otro lado, el Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la inestabilidad persistirá con chaparrones aislados durante la tarde y noche de este miércoles.
A pesar de los daños actuales, el pronóstico anticipa una mejora gradual de las condiciones climáticas para el almuerzo de Navidad. El jueves 25 de diciembre presentará un cielo parcialmente nublado con temperaturas máximas cercanas a los 29 grados. Sin embargo, los equipos de emergencia continúan trabajando en la liberación de sumideros para facilitar el drenaje del agua estancada.
Hace un rato /
— Solo Tránsito↗ (@solotransito) December 23, 2025
Thames y Panamericana, altura Martínez. Autos bajo el agua. Cayeron unos 50mm en 40 minutos. @Hechosanderecho @CharlieGonza07 pic.twitter.com/jW79coB1Ni
Qué hacer si frente a un temporal en la autopista
Según fuentes oficiales, para garantizar la integridad física durante un temporal en autopistas, los conductores deben seguir estrictamente los protocolos de seguridad. En primer lugar, resulta indispensable reducir la velocidad de forma gradual ante la pérdida de visibilidad por la lluvia intensa.
La acumulación de agua sobre la calzada genera el fenómeno de hidroplaneo, donde los neumáticos pierden contacto con el asfalto. Por este motivo, el automovilista debe evitar maniobras bruscas o frenadas violentas que puedan provocar un derrape incontrolable del vehículo.
Si el nivel de agua comienza a subir rápidamente, las autoridades recomiendan abandonar la traza principal de la autopista de manera inmediata. Es preferible buscar refugio en zonas elevadas o utilizar las colectoras antes de que el motor sufra una falla eléctrica.
En caso de quedar atrapado en una zona anegada, el conductor debe apagar el motor y salir del habitáculo antes de que la presión externa bloquee las puertas. Asimismo, resulta vital mantener una distancia de frenado mayor a la habitual para prevenir colisiones en cadena por alcance.



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