Un bebé de 13 meses permanece internado en estado crítico luego de sufrir un grave episodio de ahogamiento al caer dentro de un balde con agua en su vivienda del barrio Alto Verde. La rápida reacción de su familia y el posterior traslado a un centro de salud fueron determinantes para que reciba atención médica urgente.

El hecho ocurrió en una vivienda de Alto Verde, donde el niño, de apenas un año y un mes, se encontraba en su casa cuando, por causas que se investigan, terminó dentro de un recipiente con agua. La situación se desarrolló en pocos minutos y generó desesperación entre los familiares, que advirtieron lo que estaba pasando y actuaron de inmediato.
De acuerdo a las primeras informaciones, el bebé fue retirado del balde por sus allegados, quienes intentaron auxiliarlo mientras pedían ayuda. Poco después, fue trasladado de urgencia a un hospital, donde ingresó con un cuadro de ahogamiento por inmersión y dificultades respiratorias.
Una vez en el centro de salud, el equipo médico dispuso maniobras de reanimación y estabilización, además de estudios para evaluar posibles secuelas neurológicas por la falta de oxígeno. El parte inicial indica que el daño sufrido es relevante y que el pequeño permanece en estado reservado, bajo seguimiento permanente en una unidad especializada.
Estado de salud y seguimiento médico
Las fuentes consultadas señalaron que el pronóstico es grave y que el cuadro del niño requiere una observación continua. Los profesionales evalúan la evolución hora a hora, atentos a la respuesta del organismo tras el episodio de ahogamiento. Hasta el momento, no se brindaron mayores precisiones para resguardar la intimidad de la familia.
En este tipo de situaciones, el tiempo que transcurre entre el hecho y la asistencia médica es clave. Los especialistas remarcan que, ante cualquier episodio de inmersión, se debe llamar de inmediato a los servicios de emergencia y no perder minutos valiosos que pueden ser determinantes para la recuperación.





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